Es sólo cuestión de horas el inicio de la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro con el Papa Francisco, que tendrá lugar del 23 al 28 de julio en esa gran ciudad brasileña, y dentro de los casi 43 mil jóvenes y adultos argentinos que viajarán para el mega evento, harán lo propio más de 100 jóvenes de la Diócesis de Rafaela, incluyendo a 8 jóvenes sacerdotes diocesanos. El regreso está previsto entre el 2 y el 3 de agosto.
La nutrida delegación local partirá en dos grupos de 50 personas que harán el traslado a Ezeiza vía terrestre en primer lugar, y de allí en avión a la ciudad carioca. Participarán de la comitiva, acompañando a los jóvenes locales, los sacerdotes de nuestra diócesis: Gustavo Giorgis, Darío Mautino, Oscar Barretto, Lucas Pessot, Miguel Collino, Mauro Canalis, Alejandro Sola y Cristian Guri, que tendrán la difícil tarea de coordinar y acompañar a más de un centenar de jóvenes locales en las calles de una de las ciudades más grandes de América Latina.
Cabe aclarar que desde la Diócesis ya hay otro grupo que partió de 14 chicos más el martes 16 pasado, y que fueron a la Pre Jornada "Semana Misionera" en alguna de las diócesis cercanas a Río de Janeiro.
En tanto que mañana lunes 22, en dos tandas de 50 viajeros desde la Terminal de Omnibus, -el primer colectivo a Ezeiza a las 2.00 de la madrugada, y el segundo a las 16.00- saldrá el centenar restante que va a participar de los días centrales de esta gran convocatoria mundial de jóvenes católicos.
Cada grupo de 50 jóvenes estará dirigido por dos coordinadores. Uno de los grupos será coordinado por el padre Giorgis y por Romina Feblin (24), en tanto que el otro grupo estará coordinado a su vez por el padre Darío Mautino y por Gabriela Querini (23).
Las actividades serán, por la mañana, distintas catequesis en lugares asignados previamente, donde también se compartirá el desayuno y se celebrará una misa matinal.
Y por la tarde, según lo que ya se sabe, el día 25 los jóvenes recibirán al Papa Francisco en un evento multitudinario previsto en la playa de Copacabana (un lugar al aire libre extenso y amplio donde también se hicieran en otras oportunidades grandes conciertos musicales). El resto de los días por la tarde habrá distintos festivales y encuentros culturales masivos en distintos lugares de la ciudad de Río de Janeiro.
En cuanto a los momentos centrales y multitudinarios que serán la Vigilia y la Misa final, se hará en un lugar preparado especialmente que se llama “Campus Fidei” (Campo de la Fe), que está a unos 15 km. de Rio de Janeiro, y a donde se llegará peregrinando (de a pie).
Esta misa de cierre que presidirá el Papa Francisco será el momento central, donde se prevé la presencia de más de 1.5 millón de fieles y de jefes de Estado de naciones sudamericanas, entre ellas de la presidente argentina y de su anfitriona brasileña.
Gabriela Querini será una de las coordinadoras del grupo rafaelino y le preguntamos cuáles fueron sus tareas ante la proximidad del viaje, a lo que respondió que, “primero recolectamos fotocopias de los DNI de todos los participantes para no tener inconvenientes y presentar en el aeropuerto; y también organizamos las cuestiones de horarios de los grupos y de las misas”, señaló.
VIAJEROS
Para conocer en primera persona los preparativos y las expectativas de estos jóvenes rafaelinos, LA OPINION dialogó el jueves con el padre Gustavo Giorgis -uno de los coordinadores de grupos- y con algunas de las jóvenes que viajarán: Gabriela Querini (23), Valeria Furrer (18), y Marianela Galla (18).
“La Diócesis de Rafaela -inició el diálogo el padre Giorgis-, a través del Equipo Diocesano de Pastoral Juvenil hace ya un año que viene preparando esta participación diocesana en la Jornada Mundial de la Juventud, que es la consecuencia de un serio camino de varios años de pastoral juvenil y se dio la posibilidad de hacer esta experiencia”, destacó el joven sacerdote.
Los sacerdotes que participarán del evento ya fueron requeridos por los organizadores para que estén disponibles para confesar (Sacramento de la Reconciliación) en los horarios que se anotasen previamente. Sobre esto Giorgis subrayó que, “los sacerdotes vamos a estar con la delegación, pero algunos días y horarios establecidos estaremos administrando este sacramento, pero siempre en torno a donde se realicen las catequesis”, comentó, añadiendo que también concelebrarán las misas, “Y cuando sean las misas multitudinarias con Francisco -añadió Gustavo-, seguramente vamos a concelebrar con los miles de sacerdotes que va a haber”, subrayó no sin cierta emoción.
El padre Giorgis también quiso expresar su agradecimiento a todos los que ayudaron a los jóvenes de la Diócesis: “todos -dijo- fueron ayudados y acompañados por sus comunidades y párrocos. Y también por gente particular que hizo donaciones, y mucha gente desconocida que colaboró de distintas formas para poder pagar el viaje”, afirmó. Agregó: “también agradezco al equipo operativo que se armó desde el año pasado con todo el esfuerzo que eso significa”, destacó.
TESTIMONIOS
En el tramo final de la entrevista le pedimos a las jóvenes que nos den su testimonio en cuanto a los preparativos realizados desde el punto de vista interior y espiritual para llegar a las Jornadas y también qué expectativas llevan a Brasil.
Valeria Furrer (18), comenzó diciendo que, “los preparativos empezaron el año pasado cuando se lanzó la propuesta diocesana. El incentivo fue que como era un país cercano teníamos muchas más posibilidades de participar que lo que habían sido las Jornadas de Madrid (en 2011). Así -continuó- empezamos a juntar fondos a través de ventas y de actos a beneficio para llegar a pagar el viaje”. Prosiguió: “también trabajamos en la motivación y de prepararnos a través de la oración porque es como un campamento de los que hacemos, pero a nivel mundial y con el Papa. Es algo maravilloso”, admitió.
Valeria dijo también que tiene muchas expectativas en cuanto a las nuevas amistades: “Tuvimos testimonios de chicos que habían viajado a las Jornadas de Madrid y dijeron que es increíble ir por la calle o en un colectivo y encontrarse con gente de todas partes, -un italiano o un suizo, por ejemplo-. Es muy fuerte el encuentro con los demás aunque no se entiendan los idiomas. Lo fuerte es encontrar personas que viven en la otra punta del mundo y que creen lo mismo que nosotros: en Jesús y que compartimos la Fe”, apuntó la joven.
Por su parte, Marianela Galla (18), opinó que: “Mis expectativas son encontrarme con más de un millón de jóvenes, que comparten la misma Fe que nosotros, la misma alegría del encuentro con Jesús, y poder disfrutarlo al máximo trayéndome muchas experiencias y conociendo otras realidades de vida que acá no encontramos”, dijo. “Para mí –agregó- va a ser una renovación de corazón y de alegría. Así voy a tratar de vivirlo”, indicó. Concluyendo que: “también motiva muchísimo poder ver de cerca, o compartir el mismo lugar que está el Papa. Es una alegría enorme”, confesó.