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Mario Bros rescata nuestra infancia

En Argentina existe una cultura, un tanto desconocida tal vez, de gente que se autodenomina “gamers”; son los fanáticos de los videojuegos y del entretenimiento electrónico. Este grupo cada vez mayor, se ha nucleado en los últimos años y han formado todo tipo de congregaciones virtuales: grupos en Facebook y foros de intercambio, páginas web de noticias, canales de YouTube, entre otros.

Precisamente, de estas manifestaciones virtuales de unidad y de identidad, es de donde surgió la idea de realizar el primer N Gameshow, un evento realizado en Buenos Aires y dedicado en exclusiva a los videojuegos, a las consolas y al coleccionismo. Pero con un sabor especial, sólo en torno a las producciones y derivados de una marca nipona legendaria en el ámbito del entretenimiento electrónico: Nintendo.

Fundada en 1889 como fabricante de cartas Hanafuda (cartas tradicionales japonesas), en 1975 Nintendo incursionó en el mercado de los videojuegos, tanto en la fabricación de Hardware como de Software. Sus consolas portátiles llamadas Game & Watch fueron pioneras en esta modalidad de juego que hoy en día es tan común gracias a Smartphones y Tablets.

En 1985 la fama de Nintendo creció exponencialmente al sacar al mercado norteamericano la famosa Nintendo Entertainment System o NES, que es la versión occidental de la Famicom japonesa. En nuestro país esta consola llegó de la mano de las réplicas chinas denominadas “Family Game”, y sus derivados; las cuales son muy conocidas y utilizadas aún hoy en día, y representan una parte importante de la infancia de muchos argentinos.

Pero la fama de Nintendo y el amor que le tienen sus fans no es debido a sus consolas de entretenimiento sino a la cantidad enorme de personajes e historias que han creado a lo largo de los años: los famosos Mario, Luigi, Toad, Bowser y princesa Peach de la franquica de Mario Bros., los mundialmente conocidos Link, Zelda y Ganondorf de la saga épica “The Legend of Zelda” y una multitud de personajes reconocidos como Ice Climbers, Pokemon, Fox McCloud, Kirby y Donkey Kong, por nombrar algunos. Es este sentimiento de pertenencia e identificación lo que ha movilizado a la gente a realizar eventos multitudinarios en torno a estas creaciones, desde sinfonías musicales hasta torneos regionales y mundiales.

Así es que, con el respaldo y la organización de Arqueología Digital, una comunidad argentina que data de principios de siglo dedicada a los videojuegos clásicos y al coleccionismo, se realizó, el domingo 19 de abril pasado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el primer evento argentino de torneos, stands, sociabilización y coleccionismo dedicado de forma exclusiva a productos de Nintendo.

Esta comunidad argentina de gamers ya ha organizado varios eventos, entre los cuales se destaca la Expo Classic Gaming Argentina, una propuesta única donde la gente se congrega a disfrutar de lo retro de los videojuegos y su cultura: arcades, pinballs, consolas, shows, muestras, música y demás. Y es justamente, como remarcaron los organizadores, a partir de la visualización de la importancia de Nintendo para los gamers que se proponen realizar el N Gameshow.

En otras palabras, el hecho de que en las redes sociales como Facebook se vea que en la cultura gamer argentina Nintendo era muy importante, fundamentó realizar el evento en cuestión. Así, más de quinientas personas se reunieron para intercambiar juegos y consolas, conocerse, competir y divertirse durante toda la tarde. Es innegable que la gente respondió en forma positiva. No sólo en cantidad de participantes sino en calidad.

Personas de todas las edades y hasta familias enteras se unieron para jugar un torneo de Mario Kart sin mayor organización que alguien diciendo “¿Quieren jugar?” (Mario Kart es una franquicia famosa de juegos de carreras que utiliza personajes reconocidos de la saga de Mario Bros.) Por otro lado, un centenar de jóvenes se acumulaban para presenciar el torneo oficial de Super Smash Bros., un juego de pelea que utiliza una alta variedad de personajes importantes en la historia de los videojuegos. Y los fanáticos de los juegos de deporte también tuvieron sus torneos: tanto Mario Kart, como Mario Tennis o Mario Strikers: charged football tuvieron competencias oficiales con premios a los primeros puestos.

Pero el evento no sólo fue competencias y compra / venta de videojuegos y consolas. El evento fue amistad, reunión y fraternidad. Compartir el amor que se tiene hacia ciertas cosas que, por más que sean materiales, representan momentos que se vivieron y recuerdos de la infancia. Fue, así también, otra vivencia para añadir al baúl de los recuerdos. Otro momento cargado de felicidad compartida con amigos, con familias y con extraños que se transformaron en compañeros. Fueron instantes de sonrisas y de nervios.

De la sangre que hervía en la competencia y del abrazo amigo al terminar y admitir la derrota, o alegrarse en la victoria. Saltar de alegría por el otro, felicitarse mutuamente, decirse hasta el cansancio “jugaste bien” el uno al otro sin ponerse de acuerdo, sin querer ponerse de acuerdo. Y, terminado el día, llegó el adiós a ese lugar de magia, ese rincón en el mundo donde todo era diferente, para encontrar en la despedida un “chau” que significaba “hasta pronto”, y un cariño inmenso que venía de adentro, de nuestros niños interiores que renacieron por unos instantes. Debo admitirlo: Nintendo lo logró de nuevo.

Autor: REDACCION

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