"Hablar del gran compositor Remo Pignoni, es en mí, remontarme treinta años atrás. Los ochentas. Eramos jóvenes, tratando de conocer lo mejor de la música nuestra. Vanguardistas post Piazzoleanos en búsqueda, siempre cualitativa. Discos larga duración que pasaban de mano en mano, sin internet, ni I tunes. Pobres y limitados (¡quién tenía compacto en esas épocas!) y al escuchar, De lo que tengo; quedo prendado, asombrado, sorprendido, embargado de felicidad musical. Luego encuentro las dos ediciones impresas de sus partituras, y el escucharlas, y poder leerlas, me llevará a un terreno más sublime aún.
Es mi pasión dedicar varias horas diarias a escuchar música; todos los días de mi vida, y estudiarla. Y cuando salgo de tournee, adonde vaya, mis mejores discos van conmigo. Podría decir que he escuchado, cientos de veces, todo lo que tengo de Remo. También busco entenderlo rítmica, armónica y melódicamente. Y jamás me he cansado. Se han escrito muchísimas reseñas acerca del maestro, biografías, sus influencias musicales, la han tocado otros artistas, sin duda ha trascendido. Podría hacer una lista enorme de sus magníficas obras, pero en cuanto a descripción, ya lo han hecho. En lo personal el aspecto académico, la investigación etnomusical, el análisis de su música, como hacerlo con Chopin o Debussy abre una puerta trascendente. Es decir Remo pone un pie en la forma popular, y otro en la música clásica, un logro magnífico. El folklore, lenguaje hereditario, se abre, a través de la perfección de su escritura, a lo universal. Tomará tiempo y mucho estudio, apropiar su música, interpretarla con perfección. Generación a generación, maestros han profundizado y perfeccionado la tradición de la música clásica. Hacerlo con el folklore tradicional-contemporáneo de Remo, requerirá el mismo esfuerzo. Que su música es bella, que emociona a cualquier oyente es un hecho: subjetivo, claro. Su enorme humildad, demostrada claramente en la simpleza, la falta de pretensiones de cualquier tipo en sus composiciones, lo acerca sin embargo, y claramente a la perfección compositiva. Ahora nos toca el otro plano. Tenemos todos los elementos necesarios, sólo nos queda el esfuerzo, el estudio. La certeza de que la música pampeana, siendo la cultura más destrozada por ser gaucha, y los gauchos prácticamente destrozados, desaparecidos de la faz de la tierra, “carne de cañón como decía Zitarrosa”; siga viva, agarrada con dientes y uñas a nuestro mapa. Ritmos perdidos en el tiempo, que reviven en unos pocos como Remo u Omar Moreno Palacios para dar otro ejemplo. Pareciera que este folklore, que no es santiagueño, ni correntino, ni norteño (aunque Remo compone de todo) no ha encontrado todavía un lugar igualitario en la difusión de los medios masivos, música surera quizás; le dicen para englobar una cultura tan potente, y que todavía no han entendido de qué se trata. He usado en general el tiempo verbal presente, porque su música es tan actual, como hace cuarenta años, y seguramente lo será por siempre. El esfuerzo enorme de su Dora, y de los que lo amamos para seguir difundiéndolo, generó y generara pasiones. Lo extraordinario de haberse tomado el tiempo de escribir con perfección su obra, lo convierte en eterno. No importa si pasan cien años más para que sea valorado en su totalidad, otros grandes compositores lo han sufrido. Pero la semilla, ha crecido, se ha multiplicado, y así continuará: es mi certeza". Gustavo Toker: Bandoneonista Compositor
ACLARACION
Las palabras hacia Don Remo que salieron publicadas ayer en la página 18 fueron deEugenio Inchausti, músico y director de Cultura de Sadaic.