Un nene de 12 años fue encontrado muerto en una finca de la bonaerense población de Rafael Calzada, y su progenitor confesó que lo había matado.
La vivienda se ubica en la calle Río Negro al 1800, entre Nother y Rosales, donde la propietaria de 80 años de edad recibió a los policías actuantes que finalmente encontraron sin vida a Nahuel Benjamín Godoy.
Su padre, identificado como Néstor Rubén Godoy, de 41 años, se presentó por sus propios medios en la Comisaría 1ª de Lomas de Zamora y confesó ser el responsable del homicidio por lo cual fue detenido.
El menor presentaba un importante traumatismo en el tabique nasal, abundante sangrado y un marcado edema en el lado derecho del rostro.