Juan Cruz Recalde Iturraspe, extitular de la juventud partidaria del PRO en la ciudad de Santa Fe se mostró desilusionado con el Gobierno, y desde la actual conducción provincial de la agrupación (a cargo de Francisco Orell) tildaron sus dichos de "malintencionados", y aclararon que hace años que fue expulsado por "no compartir valores éticos y morales"
EL TEXTO
"Después de 7 años militándote, hasta acá llegué, sinceramente les deseo lo mejor a todos mis amigos que siguen bancando o trabajando para este gobierno, confío en que sus intenciones son puras como siempre me lo demostraron", dice la carta de acuerdo a una réplica de Rosario 3.
Y continúa "me siento desilusionado, muchas de las cosas prometidas quedan a la luz de los ojos que fueron mentiras y más mentiras, y verdaderamente me enfurece que retornemos a la confrontación 'que no haya colectivos ni choripanes' fue la gota que rebalsó mi vaso, más allá de las tantas cosas que veo y que entiendo, no puedo defender más a este Gobierno, ni a sus políticas, ni a muchos de sus integrantes que en muchos casos fueron kirchneristas militantes de Scioli, y con los cuales tampoco quiero compartir un mismo espacio".
Luego se dirige al presidente Macri en forma directa y le dice "Mauricio, pudimos aceptar que nunca nos escuchaste, que nos negaste y que nos entregaste al jugador más fuerte de la ciudad, pero lo que nunca vamos a aceptar es tener que salir a poner la cara por vos mientras la gente está sufriendo, la pobreza crece y tomamos la deuda más grande de la historia, las inversiones que llegaron son todas inversiones financieras sin control y la industria nacional se va a pique, volvemos a ser una economía primaria en el siglo XXI".
En el tramo final reproduce una cita textual con la expectativa de que contribuyan a la comprensión de su mensaje: "les dejo unas palabras del admirable Dr. Fayt para que algunos que no puedan comprender mi mensaje me entiendan: 'El destino rara vez es injusto con los que luchan, los que no se dan por vencidos, los que perseveran, los que dueños de sí mismos, son fieles a sus ideales, con los que tienen clara conciencia de la dignidad de su profesión, se sienten contemporáneos de su futuro y tienen, como profunda pulsión de la sangre, la incondicionada indignación por la injusticia, la corrupción, la mentira y la inequidad'".
La carta concluye con un "!salud, viva Argentina!".