Los propietarios de la Panadería y Confitería Nueva Pompeya, un afamado emprendimiento familiar, cimentado en la reconocida calidad de sus productos, celebraron, con alborozo el primer cincuentenario de la empresa.
Agradeciendo el constante apoyo que recibe de su estimada clientela, anoche, en su tradicional local de calle Carlos Pellegrini, agasajó a clientes y amigos con las exquisiteces que los caracterizan, el encuentro se dio en un clima de gran camaradería y entusiasmo en el que no faltaron las felicitaciones y los deseos para que prosigan en la senda iniciada.