Información General

Mercado actual de dispositivos accesibles y oportunidades de crecimiento

El comprador de un equipo económico hoy sabe perfectamente qué necesita.
Crédito: ML

El panorama tecnológico de 2026 nos pone frente a un escenario que, hace unos años, hubiese parecido contradictorio. Mientras los precios de los modelos Ultra o Pro perforan el techo de los mil quinientos dólares, se abrió un bache enorme en la base de la pirámide que las marcas están desesperadas por llenar. El mercado de dispositivos accesibles dejó de ser el rincón de los teléfonos descartables para transformarse en el motor de crecimiento más importante de la industria, especialmente en economías emergentes como la nuestra.

Hablamos de un segmento donde el usuario no es menos exigente, sino más pragmático. El comprador de un equipo económico hoy sabe perfectamente qué necesita: que la batería no lo deje a gamba a las cuatro de la tarde, que el GPS no se pierda en medio de una avenida y que las fotos para el laburo o las redes se vean nítidas. Esta madurez del consumidor obligó a los fabricantes a dejar de recortar funciones a lo loco y empezar a pensar en cómo ofrecer calidad sin que el precio se vaya a las nubes.

 

La democratización de la potencia básica

Hubo un tiempo en el que comprar un celular barato era sinónimo de lidiar con un sistema que se trababa apenas abrías tres pestañas del navegador. La optimización de los procesadores de entrada permitió que hoy, por una fracción de lo que cuesta un alta gama, tengamos una fluidez más que digna. La clave está en la eficiencia, los chips actuales calientan menos y gestionan mejor la energía, lo que alarga la vida útil de los componentes internos.

En este segmento, es muy común encontrar equipos que se volvieron clásicos por su relación costo-beneficio. Por ejemplo, el moto g22 fue, para muchos, la puerta de entrada a una experiencia de usuario equilibrada, demostrando que se podía tener una pantalla con buena tasa de refresco y un sistema de cámaras versátil sin tener que gastar una fortuna. Ese tipo de dispositivos sentaron las bases para que hoy el mercado esté inundado de opciones que, si bien son modestas en los papeles, en el uso diario cumplen con creces lo que la mayoría de la gente necesita.

 

 

El mercado del usado y los viejos éxitos

Una de las oportunidades de crecimiento más grandes en el sector de dispositivos accesibles no viene de las fábricas, sino del mercado de segunda mano y el reacondicionado. Los jóvenes, y también aquellos que buscan su primer smartphone serio, descubrieron que a veces conviene más comprar un gama alta de hace unos años que un gama baja a estrenar. Es una forma de reciclaje tecnológico que está ganando muchísima fuerza por una cuestión de bolsillo y también de conciencia ambiental.

Un caso emblemático de este fenómeno es lo que pasa con el iPhone xr . A pesar de los años que lleva en el mercado, sigue siendo uno de los dispositivos más buscados en los sitios de usados y locales de reacondicionamiento. ¿Por qué? Porque su procesador todavía se banca las aplicaciones actuales, su cámara sigue sacando fotos con ese estilo de Apple que tanto gusta y, sobre todo, porque permite entrar al mundo de la manzanita por un precio muy bajo. Esta tendencia obliga a los fabricantes de equipos nuevos a esforzarse más, porque ahora no solo compiten entre ellos, sino contra los fantasmas de sus propios éxitos pasados que se niegan a morir.

 

Conectividad 5G, de lujo a necesidad

Si bien en nuestras latitudes la implementación del 5G viene a paso de tortuga, el mercado de dispositivos accesibles ya se está preparando para el gran salto. Ya no hace falta comprarse el modelo más caro para tener acceso a las velocidades de red del futuro. Las marcas entendieron que el 5G es una oportunidad de crecimiento fenomenal porque obliga a renovar el parque tecnológico de millones de personas.

Hoy vemos cómo los proveedores de chips están lanzando soluciones de bajo costo que ya integran módems de alta velocidad. Esto es fundamental no solo para bajar una película en segundos, sino para el desarrollo de la educación a distancia y el teletrabajo en zonas donde el Wi-Fi por cable no llega con buena señal. El celular accesible se convierte entonces en el módem de toda una familia, democratizando el acceso a la información y nivelando un poco la cancha para los que menos tienen.

 

 

La durabilidad como estrategia de ahorro

En el segmento accesible, la durabilidad se volvió un argumento de venta tan fuerte como la cámara o el procesador. El usuario que cuida cada peso no quiere un teléfono de cristal que se le rompa al primer descuido; busca materiales que aguanten el trajín del día a día, el roce con las llaves y el calor del bolsillo. El policarbonato volvió a ganar terreno frente al vidrio, no por ser más barato, sino por ser mucho más resistente a los impactos.

Además, estamos viendo una oportunidad de crecimiento en el área de los servicios de reparación. Las marcas que ofrecen repuestos originales a precios lógicos están ganando la fidelidad de un público que ya se cansó de la obsolescencia programada. Un dispositivo es realmente accesible cuando su mantenimiento no es un dolor de cabeza. Esta nueva mentalidad está empujando a los diseñadores a crear equipos más modulares, donde cambiar una pantalla o una batería no requiera de herramientas de la NASA ni de desarmar el teléfono entero, algo que el bolsillo del laburante agradece enormemente.

 

La importancia del software liviano

El crecimiento de este mercado depende de que el software no se coma al hardware. Estamos viendo una tendencia muy interesante hacia las versiones Lite o Go de las aplicaciones más populares. Esto permite que teléfonos con poca memoria RAM sigan siendo útiles para las tareas básicas como mandar mensajes, mirar videos, entre otras.

La oportunidad acá es para los desarrolladores que entiendan que no todo el mundo tiene una conexión de fibra óptica ni el último modelo de procesador. Al crear apps que ocupen poco espacio y consuman pocos datos, se les da una segunda vida a millones de dispositivos que de otro modo terminarían en la basura. La accesibilidad también es eso: que la tecnología sea inclusiva y que nadie se quede afuera del mundo digital por no poder seguirle el ritmo a la carrera consumista de las actualizaciones constantes.

 

La tecnología como herramienta de progreso

Queda claro que el mercado de dispositivos accesibles es mucho más que una lista de teléfonos baratos. Es el motor que permite que la economía digital siga funcionando, integrando a millones de personas a servicios financieros, educativos y laborales que antes les eran ajenos. La verdadera innovación hoy está en cómo logramos que un teléfono de entrada sea lo suficientemente robusto y potente para ser una herramienta de progreso.

Las oportunidades de crecimiento son enormes, siempre y cuando las empresas entiendan que el usuario valora la honestidad. Un equipo que cumple lo que promete, que dura un par de años sin degradarse y que permite estar conectado con lo que importa, es el que finalmente gana la pulseada en la calle. En un mundo cada vez más complejo, la simplicidad y la accesibilidad se convirtieron en los valores más revolucionarios de la industria tecnológica.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web