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Milei lanzó la "Oficina de Respuesta Oficial" para "desmentir operaciones" de medios y la política

CONTROL. La flamante Oficina de Respuesta ya cosecha críticas.
Crédito: FOTO NA

El Gobierno nacional puso en marcha este jueves la "Oficina de Respuesta Oficial", una nueva herramienta comunicacional diseñada para contestar públicamente a lo que el Ejecutivo considera "noticias falsas" y exponer supuestas maniobras de prensa y sectores opositores.

La dependencia se presentó a través de la red social X con un perfil confrontativo, definiendo su misión como la de "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política".

Bajo la premisa de que "solo informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta", la Oficina planteó que su método será "combatir la desinformación brindando más información", diferenciándose de lo que calificaron como prácticas de censura atribuidas a "sectores políticos vinculados a la izquierda".

"Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración", manifestaron en su comunicado inaugural.

El argumento central para la creación de este organismo radica en el cambio de la política de medios. Según explicaron, al dejar de "financiar relatos con pauta oficial", las críticas y falsedades se volvieron "más ruidosas". "Es necesario desmentir con claridad y sin rodeos", sostuvieron.

La Oficina aclaró que no buscará "convencer ni imponer una mirada", sino dotar a los ciudadanos de herramientas para "distinguir hechos de operaciones y datos de relatos". "La democracia no se fortalece cuando se tolera la mentira, sino cuando se la expone", concluyó el comunicado oficial.

Primeras críticas

La creación de la Oficina de Respuesta Oficial por parte del Gobierno nacional generó el primer cortocircuito de peso con el PRO. Laura Alonso, legisladora porteña y ex vocera del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) salió al cruce de la iniciativa con un fuerte mensaje en defensa de la libertad de expresión.

La ex funcionaria de Jorge Macri marcó un límite claro a la estrategia comunicacional de la Casa Rosada: "Si hay un aspecto en el que seguro no debe intervenir el Estado de ninguna manera es en 'fabricar la verdad'. No hay excusas".

A través de sus redes sociales, Alonso sostuvo que "la libertad de expresión es el corazón de la democracia" y que el debate público constituye su esencia. En contraposición a la postura de la nueva oficina, que busca "desenmascarar operaciones", la vocera porteña argumentó que la exposición a las críticas es inherente a la función pública.

En una advertencia directa sobre el uso de recursos públicos para la batalla cultural, Alonso sentenció: "Jamás usar el aparato estatal para imponer la 'verdad oficial'". Finalmente, desestimó la trascendencia de la nueva dependencia con una frase lapidaria: "Esperemos que esta 'oficina' se agote en un olvidable mensaje de X". (NA)

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