Daniel Rabinovich ha muerto este viernes, y por eso el mundo es hoy mucho menos alegre. Llevaba algunos meses postrado por la enfermedad, y sus compañeros de Les Luthiers ya habían previsto hacer sin él su nueva gira por España, en octubre; pero nadie esperaba un final tan abrupto. Tenía 71 años y había nacido en Buenos Aires.
Notario de formación (escribano, en el español de Argentina) y percusionista y bolerista de afición, no había concebido su vida de otra forma que como miembro de Les Luthiers, el grupo de humor musical (o de música humorística) más querido en todo el ámbito del idioma español.
Destaca El País que sus monólogos disparatados y llenos de juegos de palabras quedarán guardados para siempre en las vitrinas de lo mejor del arte escénico, y también sus gestos de histriónica elegancia o sus canciones melodiosas de formalidad irreprochable y de letras hilarantes.