Sociales

Nuestra Señora del Carmen: una celebración de fe y tradición en Rafaela

El Padre Alejandro Sola presidió la celebración.
Crédito: Prensa parroquia

Cada 16 de julio, la comunidad de la parroquia San Antonio de Padua de esta ciudad, desde hace 25 años, se reúne para venerar a la Virgen Nuestra Señora del Carmen, una festividad cargada de devoción.

Durante la celebración de la Santa misa en la tarde del miércoles, el padre Alejandro Sola bendijo e impuso el Escapulario a aquellos que deseaban consagrarse a la Virgen. Este es un signo visible de ese compromiso de vivir según el querer de nuestro Padre Dios. Además, renovaron sus votos de fidelidad a la Virgen 30 feligreses que habían realizado su promesa previamente a lo largo de todos estos años.

La Historia del escapulario del Carmen: ¿Qué es el escapulario?

El escapulario de Nuestra Señora del Carmen debe su nombre a la palabra latina “escápula”, que significa “hombros”. Es un poderoso sacramental, es decir, es un signo sagrado según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se confieren efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia, poder conferido por Nuestro Señor Jesús cuando dijo a sus Apóstoles: “Todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo” (Mt 18:18).

El término «atar y desatar», para los judíos, significa que ellos pueden declarar lo que «está permitido o y lo que no está permitido para el bien de la Iglesia» En su forma original, el Escapulario es una parte del hábito monástico (el traje que llevan los monjes). Se compone de dos grandes piezas de tela, conectadas en el centro por unas tiras más estrechas, al igual que un delantal que cubre la parte delantera y la parte posterior del que lo usa. Las tiras más estrechas brindan una abertura a través de la cual el monje coloca su cabeza; luego, las tiras se ajustan sobre sus hombros, y las grandes piezas de tela cuelgan delante y detrás. Hoy en día, el término escapulario se utiliza más a menudo para referirse al sacramental (un objeto religioso) que tiene esencialmente la misma forma que el escapulario monástico original, pero que se compone de piezas mucho más pequeñas de tela de lana (por lo general sólo cuatro o cinco centímetros cuadrados) y unas tiras más delgadas que son de conexión. Técnicamente, estos son conocidos como “pequeños escapularios”, y son usados por los fieles laicos, así como los de las órdenes religiosas.

Las promesas por llevar el escapulario

El 16 de julio 1251 la Santísima Virgen María hizo esta promesa a San Simón Stock: “Toma este escapulario, será un signo de salvación, una protección en peligro y una promesa de paz. Todo aquel que muera llevando este escapulario no sufrirá el fuego eterno. Usa el escapulario devotamente y con perseverancia, es mi vestidura. Para ser revestidos de él, debes estar continuamente pensando en mí, y yo a su vez, siempre estaré pensando en ti y te ayudaré a asegurar la vida eterna”.

El amor a Nuestra Madre se sigue manifestando a través de estos 25 años ininterrumpidos de consagraciones en el día de la Virgen del Carmen en la parroquia San Antonio de Padua de nuestra ciudad.

Autor: 470244|

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web