Guillermina Tiramonti es licenciada en Ciencia Política (Universidad del Salvador) y master en Educación y Sociedad. Coordinó el área Educación y Sociedad de la FLACSO entre los años 1993 y 2000. Es coordinadora académica y profesora de la Maestría en Ciencias Sociales con orientación en Educación de FLACSO. A su vez es directora académica del seminario virtual “La educación secundaria: principales temas y problemas en perspectiva latinoamericana”, también de FLACSO. En la docencia universitaria se desempeña como profesora titular regular de la cátedra Políticas Educativas de la Universidad Nacional de La Plata. Viene desarrollando actividades como consultora para varios organismos nacionales e internacionales (OEI, CEPAL, INAP, BM) y dirige la revista Propuesta Educativa.
Entre sus publicaciones se destacan “La formación docente: cultura, escuela y política”, “Debates y experiencias”, Ed.Troquel, Buenos Aires, 1998 (co-compiladora); “Política de modernización universitaria y cambio institucional”, UNLP, La Plata, 1999 (co-compiladora) y “Modernización educativa de los 90 ¿El fin de la ilusión emancipadora?”, Ed. Temas, Buenos Aires, 2001, “La educación de las elites”, Paidós, Buenos Aires, 2008 (co-autora) y “Variaciones de la forma escolar. Límites y posibilidades de la escuela media”, FLACSO-Ed. Homo Sapiens, 2011, Buenos Aires.
PENSAR LA ESCUELA HOY
En el marco del proceso de cambio curricular iniciado en el año 2010, se habilitó otra instancia de participación y encuentro con docentes denominado: “Las escuelas secundarias santafesinas en clave de derecho”, para brindar continuidad a la construcción del diseño curricular del ciclo orientado a través de la participación directa de los docentes de todas las escuelas. Los mencionados encuentros se llevaron a cabo durante el mes pasado en dos sedes de nuestra provincia: Recreo y Rosario. Una de las principales disertantes fue Guillermina Tiramonti. El título de su ponencia se relacionó en torno a “los cambios y permanencias en la escuela secundaria argentina”. Semejante denominación encierra sin dudas una multiplicidad de sentidos posibles y abre las aristas para repensar un gran desafío que hace años viene modificando las estructuras curriculares, invitando a repensar la educación en todos los ámbitos, pero tal vez y sobre todo en la escuela secundaria.
Uno de los primeros preceptos que expuso la disertante se circunscribió a los inicios de la democracia cuando comenzó a operar la fragmentación y segmentación a través de un proceso de desigualación en las escuelas. Cada colegio afirmó mantiene un “igual”, conserva un aire similar respecto a su comunidad, es decir hoy en día, podemos si queremos leer las instituciones educativas a la luz de la creación de patrones sociales estereotipados o estigmatizados. En este sentido, las escuelas se parecen a su comunidad, están regidas por los mismos patrones sociales en que se desarrollan. De este modo, los nuevos grupos sociales acceden a la escuela pública mientras la escuela pública atiende a amplios sectores incluyéndose la clase baja, media y media alta, lo cuál implica una nueva complejidad para ese sector. Este panorama implica un verdadero cambio cultural, que no se limita a las modificaciones en la subjetividad de los jóvenes, sino también promueve discusiones sobre la autoridad pedagógica y contradicciones acerca de la identidad de la escuela.
SABERES ANTES
Y DESPUES
La escuela media, apuntó la teórica, se apoya en la idea que el saber se puede parcializar en disciplinas a la luz de las concepciones procedentes de la ilustración y el enciclopedismo.
Las generaciones de más de cinco décadas, aprendían de otro modo, un conocimiento después de otro, mediante el libro y a través del método secuencial. En cambio, los jóvenes de estas generaciones, aprenden a través de los nuevos modos de comunicación, estableciendo un vínculo con la simultaneidad de varios lenguajes y la velocidad de distintas variables aplicadas a la vez. Internet, el celular, las redes sociales, sumados a la televisión y lo que está sucediendo en ese momento en su casa o la escuela.
Mientras el colegio sigue pensando a partir de lo secuencial, el mundo cambió, incorporó nuevas habilidades para dialogar con la contemporaneidad. Se modificaron las habilidades y las formas de acceder al conocimiento, se transformó el lugar del docente a partir de internet y sus usos y funcionalidades.
El conjunto de valores de la escuela tradicional se vincula con el desarrollo del sistema capitalista, que vertebró el proyecto académico de la ilustración. En cambio actualmente a los mismos estudiantes ya no les interesa la currícula, la aprobación de la materia e incluso muchas veces pasar al próximo grado o año, hoy a los alumnos les interesa la gratificación, postuló Tiramonti y, este modelo, mejor se aplica en los espacios vinculados con los talleres o las prácticas y, no con el espacio tradicional del aula, siempre y cuando desde el aula no se incorporen las nuevas variables de conocimiento y aprendizaje.