En la antesala de un nuevo Día Internacional del Trabajo, el panorama que describen los representantes sindicales dista de ser alentador. Así lo expresó Roberto Oesquer, delegado de la CGT Regional Rafaela y secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) local, quien trazó un diagnóstico crítico sobre la situación del empleo, los salarios y el sistema de salud sindical.
“La situación es complicada, difícil e impredecible. No ves en el horizonte nada positivo, nada alentador”, resumió el dirigente. Y amplió: “Vamos con una economía que va a los tumbos, con un nivel de actividad que va decayendo. Es una bola que empezó en algunos sectores y va arrastrando a otros”.
En ese sentido, advirtió sobre el impacto de la apertura de importaciones en la industria nacional. “La importación está sustituyendo un montón de lo que producía la industria nacional, y eso está afectando mucho a distintos sectores”, lamentó en una entrevista con LA OPINIÓN desde su oficina en la sede de la UOM.
Oesquer aportó cifras que, según indicó, reflejan la magnitud del problema: “Del 2023 para acá cerraron 25.000 empresas y hay 300.000 despedidos. Y el sector metalúrgico tiene 30.000 trabajadores que perdieron su empleo, que son casi el 10% del total. Estamos muy preocupados y alarmados”.
El deterioro del poder adquisitivo es otro de los ejes centrales del diagnóstico. “El 85% de la gente gana menos de un millón de pesos. No hay poder adquisitivo, y eso termina golpeando al comercio y a toda la economía. Hay trabajadores que con esos sueldos no cubren ni 15 días del mes. Para muchos la situación es desesperante”, afirmó.
Frente a este escenario, el dirigente planteó que uno de los principales objetivos del gremio es recomponer ingresos, aunque reconoció las dificultades: “Es una tarea titánica con este nivel de actividad. Hay empresas que no sé si están en la lona, pero sí en una situación financiera muy delicada”.
En Rafaela y la región, explicó que varias firmas del sector metalúrgico atraviesan esquemas de crisis. “Tenemos entre 10 y 15 empresas con el 223 bis. Tratamos de sostener el empleo con reducción horaria y algún alivio para las empresas en lo que hace al pago de los aportes, para que el trabajador al menos mantenga un ingreso. Es una forma de dar un poco de oxígeno”, indicó. Sin embargo, advirtió que “si la situación se agrava, cada vez va a ser más difícil, sobre todo para las que ya vienen con problemas”.
El contraste entre ingresos y costo de vida aparece como uno de los datos más contundentes. “La canasta básica está en un millón y medio de pesos, pero hay estudios que marcan que para sostener una familia tipo con alquiler, vestimenta y esparcimiento se necesitan 2.800.000 pesos. Entonces vos decís, qué bajos que están los sueldos, es casi imposible, por eso entendemos esos informes donde se remarca que los argentinos están cada vez más endeudados”, remarcó.
Incluso compartió una percepción surgida de recorridas recientes. “Estuvimos en Mar del Plata en un congreso de la UOM y veías muchos locales cerrados, muy poca gente. Negocios que estaban abiertos el año pasado hoy ya no están. Es un problema que se va a ir acrecentando, incluso en Rafaela”, señaló.
Consultado sobre indicadores sociales, como el aumento de chicos en comedores escolares, Oesquer reiteró su crítica al modelo económico que propone el presidente, Javier Milei y sostuvo que "cuando la situación se torna tan grave, no hay fondo que alcance, es una consecuencia directa de la caída del empleo y del poder adquisitivo”.
A esto sumó el impacto de la paralización de la obra pública, según apuntó el titular de la CGT Rafaela. “No hay obra pública, que genera muchísima mano de obra. La construcción tiene un efecto dominó enorme. Hoy está todo frenado, las rutas están destruidas, abandonadas. Eso repercute también en industrias como la siderúrgica”, subrayó.
En relación con la reforma laboral, el dirigente reiteró su rechazo. “No hay un punto que favorezca al trabajador. Hay cuestiones que van en contra de la Constitución y de normas internacionales”, sostuvo. Entre ellas, cuestionó las limitaciones a las medidas de fuerza porque “si todo pasa a ser esencial, ¿cómo hacés una huelga?, ¿cómo hacés una asamblea en una fábrica?”.
Oesquer también criticó la creación de fondos de cese laboral. “Se pretende que con aportes de los propios trabajadores se financien sus indemnizaciones. En el contexto actual, donde las cajas jubilatorias ya están complicadas, es inaceptable”, afirmó.
Otro de los focos de preocupación es la situación de las obras sociales sindicales. “La ecuación es simple, pues con salarios bajos, los aportes son mínimos. Pero al mismo tiempo hay un Programa Médico Obligatorio que se fue desvirtuando, y cada vez se exigen más prestaciones”, explicó.
En ese marco, advirtió sobre el impacto de los amparos judiciales en las obras sociales. “Te obligan a cubrir tratamientos de altísimo costo. Y uno entiende la necesidad de la gente, pero no hay sistema que aguante. Atendés a cientos de afiliados y de repente aparecen 10 o 12 casos de altísimo costo que te dan vuelta todo el presupuesto”, planteó. “Esto es inviable, va camino a colapsar”, alertó. “A veces se dice que las obras sociales hacen caja, pero la realidad es que no alcanza para nada. Si mejoran los salarios, también mejora el sistema, porque hay más recursos para cubrir las prestaciones”, amplió.
Finalmente, Oesquer confirmó que la CGT Rafaela realizará su acto por el Día del Trabajador este viernes 1° de mayo a las 10 de la mañana en el Camping de ATILRA.
Como mensaje final, dejó una definición que resume el momento. “Mientras haya posibilidad de pelearla y de estar en la cancha, vamos a hacer el máximo esfuerzo. Hoy más que nunca es necesario que los gremios estén firmes y unidos para representar y defender a los trabajadores en medio de esta tormenta perfecta. Por lo pronto, deseamos un feliz día a cada uno de los trabajadores y trabajadoras de Rafaela y la región”.