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Omitieron ofrecer un cargo de Rafaela

El miércoles pasado se llevaron a cabo en Rafaela los ofrecimientos de vacantes de concursos docentes para titularizar en cargos de nivel primario, inicial y especial. La ciudad fue epicentro, no solamente de la región 3 a la que pertenece, sino de otras regiones educativas como la 8 y 9. La jornada se presentó calurosa y con varios inconvenientes que se fueron suscitando durante el día y que terminaron por generar malestar en los docentes. Empañando en parte la alegría y satisfacción de quienes lograron titularizar en un cargo y de esta manera obtener estabilidad laboral dentro del estado santafesino.

Lo primero que se vio fue desorganización en cuanto a la elección del lugar; en este caso el salón Centenario de la Sociedad Rural que quedó chico, ya que la gran cantidad de asistentes hacía que se encontraran todos amontonados en un ambiente sofocante por el clima y por la falta de climatización; incluso con gente aglomerada en los pasillos por donde tenían que pasar a titularizar los docentes.

La titularización de las regiones 8 y 9 que estaba prevista para las 8 horas comenzó a las 11, mientras que la región 3 que debía comenzar a las 11 lo hizo cerca de las 15 horas. Entre otros problemas se caía el sistema, lo que hacía todo mucho más lento de lo debido. También hubo quejas porque el sonido se encontraba muy bajo y ante el murmullo de la gran cantidad de asistentes no se escuchaba quiénes eran los docentes escalafonados y qué cargos tomaba cada uno de ellos.

Hasta ahora todos datos de color si se quieren, pero lo más serio iba a venir sobre el final cuando se da por terminado el ofrecimiento de nivel primario aduciendo, tanto desde la junta de escalafonamiento como del Ministerio de Educación, que no había más vacantes para ofrecer. Mientras la mayoría de los docentes ya se había retirado del lugar, una maestra que había tomado un cargo en la escuela Nº 6080 de la localidad de Egusquiza, advierte que en la escuela Paul Harris de Rafaela quedaba todavía una vacante; por lo cual decide reclamar que se le otorgue la misma permutándola con la que ya había tomado. Los representantes ministeriales presentes en el acto insisten en un primer momento que tal vacante ya había sido tomada por otra docente no pudiendo dar precisiones al respecto. Ante la insistencia de quien reclamaba, desde el ministerio reconocen que el cargo en la escuela Paul Harris se encontraba vacante y que no había sido ofrecido por lo cual se le permite a la docente reclamante tomarlo y dejar el de la escuela de Egusquiza.

Pero por si esto fuera poco, las fallas no terminan ahí; sino que además inscribieron a la docente con un nombre equivocado confundiéndola con otra persona del escalafón. Por otra parte el cargo vacante en Egusquiza no pudo ser ofrecido porque a esta altura de la discusión la mayoría de los docentes ya se había retirado sin percatarse de lo sucedido. Lo cierto es que hoy hay una escuela que tiene una docente titular con nombre cambiado y otra institución que se quedó sin un nombramiento. Y lo más importante: un docente que no pudo acceder a su fuente laboral segura porque nunca se enteró que todavía existía una vacante disponible. Hay que ver de qué manera decide el Ministerio de Educación remediar esta situación: si impugnando el concurso, si llamando a quienes seguían en la lista para ofrecerle el cargo vacante o si dejar el mismo sin titular hasta el próximo año. Por otro lado, en el sitio oficial de la cartera educativa se puede ver que además del cargo de maestro de grado de la escuela de Egusquiza, también quedaron vacantes otros de la región 3 de las áreas especiales: tecnología, inglés y educación musical. Habrá que ver aquí si también se omitieron dichos ofrecimientos o si simplemente en este caso no hubo docentes disponibles a tomar estos cargos.

Autor: Julio César Armando

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