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Pallarols llega a Rafaela con su rosa por la paz y el bastón presidencial

FOTO TWITTER J.C.PALLAROLS ARTISTA. Juan Carlos Pallarols cierra la campaña de la rosa por la paz en el Belgrano.

El reconocido maestro orfebre, Juan Carlos Pallarols, llega hoy a Rafaela con dos actividades en su agenda. La primera participar desde las 19:00 en el Cine Teatro Lasserre del acto de cierre de la campaña solidaria "La rosa por la paz" organizada para recaudar fondos que permitan a la Asociación Civil Barbiana "La Casona" construir un aula taller de cocina y panadería. La segunda propuesta será sumar a los rafaelinos en el proceso de elaboración del bastón presidencial que el próximo martes recibirá el presidente electo, Alberto Fernández, durante la ceremonia de asunción. 
"Estoy muy entusiasmado de volver a Rafaela para acompañar a esa gente hermosa de La Casona. Espero que se hayan podido reunir buena parte de los fondos que requiere su proyecto", dijo Pallarols a LA OPINION en una de las tantas entrevistas que concedió a lo largo de esta semana especialmente intensa por el interés que despierta el atributo presidencial que tiene en producción en su taller. 
La "rosa de la paz" de Pallarols, una auténtica obra de arte que se forja con el metal de balas y fuselajes de aviones utilizados en la Guerra de Malvinas, llegó a Rafaela dos meses y desde ese momento inició un recorrido en distintas instituciones a modo de promoción de la campaña a favor de La Casona, un centro de día que prepara el desayuno, el almuerzo y la merienda para 150 niños, adolescentes y jóvenes de sectores populares. La ONG brinda además una propuesta integral a través de actividades lúdicas-recreativas, culturales y educativas así como también seguimiento de la escolaridad.
El acto en el Cine Belgrano contará con la actuación de la orquesta de tanto El Arrastre, la escritora Mabel Zimmermann leerá cuentos y se proyectarán videos sobre los 10 años de labor social y comprometida de La Casona, en tanto se prevé la participación de todos los "embajadores de la paz", el título que alcanzaron todos aquellos que contribuyeron a la campaña a beneficio de La Casona. Carlos Tartaglia, presidente del Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Rafaela y la Región, pronunciará un discurso mientras que Pallarols tendrá a su cargo el cierre de un evento en el que se sorteará la rosa por la paz -y al que se puede acceder con entrada libre y gratuita-. 
Desde Buenos Aires, el artista contó el origen de su compromiso por la paz. "Cuando terminó la guerra en 1982, se podía ver tantas armas que se utilizaron para pelear, que tenían un costo tan alto. Y surgió la pregunta, por qué no transformar ese material de guerra en material de paz y de arte que es lo que empezamos a hacer algunos años" explica sobre su interés en construir un mensaje positivo para el mundo. Recordó que "el primer homenaje que le hago a los caídos en Malvinas, fue en 1983, en el bastón de mando que recibió el presidente Raúl Alfonsín, en el que le diseñé tres pimpollos de cardo por las islas del Atlántico Sur que faltan incorporarse al ramillete de provincias". Y por si hace falta aclara que en la Argentina cada provincia se representa con un cardo. 
Después del impacto favorable que generaron las primeras "rosas chiquitas", el proyecto fue creciendo sin límites lo que entusiasmó -y aún lo hace- a Pallarols, un artista tan apasionado como talentoso, solidario y generoso. "La rosa más grande es la de 4 metros de largo que se encuentra en el Edificio Cóndor de la Fuerza Aérea como un homenaje a todos los pilotos de la aeronáutica. También hay rosas en el Museo Imperial de todas las guerras en Londres, en Malvinas, en el Cementerio de Malvinas tanto en el de los argentinos como en el de los ingleses. Afortunadamente la rosa por la paz ha ganado lugar en todo el mundo. Hace unas semanas estuve en Costa Rica en el Tribunal Supremo de los Derechos Humanos donde nos pidieron instalar una rosa en el auditorio donde sesiona. Y ahora estamos trabajando con gente de Estados Unidos y de Naciones Unidas para llevar en la Primavera del hemisferio norte tres rosas, una para el presidente de China Xi Jimping, otra para el de Rusia, Vladimir Putin y finalmente para Donald Trump, de Estados Unidos. Un intercambio de los símbolos de la paz entre los tres países más poderosos del mundo sería un gran gesto", subraya el orfebre. 
"Hay que insistir con el mensaje a favor de la paz y en contra de la guerra. Nunca hay que bajar los brazos ni dejar de soñar", reitera Pallarols quien no se resigna a cambiar el mundo. 
- ¿Cuál fue el vínculo con La Casona que lo trae a Rafaela?
- Hace muchos años que soy padrino de la Asociación de Niños con Síndrome de Down, una institución que siempre necesita fondos para cumplir con sus actividades. Entonces empezamos a donar una rosa para que se rematara en una cena cada año, que permite canalizar la generosidad de la gente que aporta para este tipo de causas. Las rosas se subastan por varias veces su valor real, lo que permite una gran colecta anual para ayudar a la institución. Hoy más de 20 instituciones de bien público reciben la rosa por la paz para impulsar acciones solidarias para recaudar fondos. Este año se sumó La Casona, a la que conocí cuando visité Rafaela por una invitación de Juan Carlos Basso. Entonces acordamos obsequiar la rosa por la paz para movilizar la campaña y la solidaridad de los rafaelinos. Es una gran alegría para mí ayudar a La Casona. Tengo la ilusión de compartir un día memorable con los amigos de Rafaela y con Juan Carlos ( Basso) que me abrió las puertas de su casa y su familia.
- Desde 1983 se encarga de confeccionar los bastones presidenciales que reciben los mandatarios al asumir, más allá de la excepción del 2015. Por estos días está dando los últimos retoques al bastón que le entregarán a Alberto Fernández el próximo martes con la leyenda "Argentina de pie". 
- Sí claro, es una enorme responsabilidad como orfebre y por eso la comparto con los argentinos que en los últimos meses me han ayudado a avanzar. Y por eso lo voy a llevar a Rafaela para que me ayuden a dar los últimos golpecitos al bastón, para que se sientan parte. Con esto quiero devolver al menos parcialmente tanto afecto que me han brindado en Rafaela cada vez que los visité, en especial a Juan Carlos Basso que siempre me ha abierto las puertas de su casa y estamos juntos en este proyecto solidario para ayudar a La Casona. 

Autor: REDACCION

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