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"Pensé que iba a tener repercusión, pero no creí que fuera tanta así"

Margarita Molfino todavía está con las "luces" del rodaje que hizo hace un tiempo y que día a día, va logrando más y más nominaciones. Estamos hablando de Relatos Salvajes, la película que dirigió Damián Szifrón y que se dividió en 6 escenas. Justamente en la última, la actriz rafaelina integró uno de esos papeles que el director denominó "Hasta que la muerte nos separe". 

En un casamiento, Romina, la novia interpretada por Erica Rivas, descubre que Ariel (Gentile) hace tiempo la engaña con una compañera del trabajo, quien además se encuentra invitada a la fiesta. Ese es el papel de Margarita, que luego atravesará una situación melodramática llena de gritos, llantos e ira. 

Molfino nació en 1980 en nuestra ciudad. Es bailarina, actriz, docente y Licenciada en Artes por la Universidad de Buenos Aires (Facultad de Filosofía y Letras).  La próxima semana, estará brindando un curso de danza en Isadora. 


- Margarita, ¿pensabas que la película iba a tener esta repercusión?

- Cuando inicié la grabación pensé que iba a tener repercusión, pero no creí que tanta. Es medio increíble, yo había hecho cine, pero nunca nada con tanta producción. Nunca había estado en una producción así y para mí, ya todo era nuevo, aunque no hubiese pasado nada de lo que pasó después. Ahora se suma todo este coletazo de locura, así que acá estoy, observando todo.


- ¿Cómo te fuiste sintiendo a lo largo de la grabación?

- Al principio estaba con muchos nervios, porque no tuve ensayos ni nada. Me habían pasado el guión, pero todo fue directo en el set de filmaciones, en donde se desarrollaban las cosas y se llevaban a cabo. Al menos en mi personaje, que era muy pequeño. Obviamente los personajes principales ensayaron y todo, pero cuando tenés un papel que entra y sale todo el tiempo, con una producción tan grande, se resuelve en el momento. Y uno siempre tiene fantasmas sobre los actores con los que te toca compartir, ya que eran nombres importantes. Yo sabía que a mí me tocaba con Erica (Rivas) que es una excelente actriz y eso iba a sumar. 


- ¿Y cómo fue ese momento?

- Fue genial...todo fue muy ameno, muy confortable, muy hermoso y después a nivel actoral y de trabajo fue sumamente enriquecedor. Tenía que probar cosas como la escena del accidente, que fue una escena pequeña, pero muy jugosa, el desarrollo del conflicto, pero además era divertido para la producción que tenía que hacerme en el cuerpo, el golpe que había que armar, el giro con Erica bailando, cámaras encima. 


- De Erica Rivas has hablado muy bien...

- Erica es muy amorosa, generosa cuando actúa con vos. En ese sentido charlábamos mucho, ya que teníamos escenas físicas. Ellas es súper generosa con la actuación, al igual que Damián Szifrón, que me pusieron en un lugar a la altura de ellos, por más que mi papel era pequeño. Pero ella como actriz es magnífica, uno aprende todo el tiempo viéndola.


- ¿Y con Szifrón?

- Yo a Szifrón lo conocí ahí. Yo ya la conocía a su mujer, a María Marul, que es la que hace la primera escena con Grandinetti. Es una persona súper accesible, el más accesible en toda la película. A mí me tocó grabar en un hotel en Buenos Aires que estaba repleto de gente, y enseguida te habilitaba a que vos preguntes o lo que sea. No me daba miedo preguntarle o consultarle, y él lo mismo conmigo, indicándome todo el tiempo, sin ningún tipo de distancia. 


- Una de las grandes preguntas es saber cómo fue que se te dio el contacto para grabar en esa película. 

- Fue a través de un casting, en donde llaman a un montón de actrices. Habrán tenido mi nombre y me llamaron. Hice una prueba de cámara, en la que se hace la escena. Yo me enteré después que varias amigas fueron, y a los 4 meses recibí el llamado. Recuerdo que estaba tomando el subte y no lo podía creer. Más allá de que no sabía quiénes iban a estar.


- ¿Y cuando te interiorizaste?

- No lo podía creer, era rarísimo. Fue hermoso.


- Tu papel tuvo repercusión una repercusión diferente al resto...

Eso les pareció a ustedes, porque son rafaelinos (risas). A todos les pasó y yo conozco a todos los que hicieron los papeles secundarios. Y a ellos les pasó lo mismo, en otro ámbito digamos. La película tiene como una vida propia, y la repercusión fue para todos. 

Autor: Pablo Urso

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