Información General

Presentaron "Las voces del pasado no mueren"

PRESENTACION./ Un momento de la actividad cumplida el pasado sábado.

Tal como habíamos adelantado, el pasado sábado, en el salón de actos de la Universidad de la Mediana y Tercera Edad se llevó a cabo la presentación de la novela de Susana María Merke "Las voces del pasado no mueren".

Precisamente  su autora refiriéndose a su labor y particularmente a esta creación en particular, señaló.

"Hablar de escribir es desafiar el proceso de creación literaria. Todos podemos escribir, todos podemos contar, narrar, decir, pero enfrentarse a ese llamado no es una tarea fácil. Es comenzar a indagar otros mundos; estar atento a las voces que nos convocan; escuchar relatos olvidados y con la máxima responsabilidad habilitarles la palabra.

Esa palabra lo dice "todo" por el significado que encierra, o puede no decir nada y tergiversar el mensaje. Esta novela , que me atreví a escribir, rescata el valor de la palabra, donde los protagonistas reconstruyen  a través de testimonios orales y escritos una historia de la pampa gringa, de nuestra llanura santafesina. Generosa tierra que le abrió sus puertas al proceso colonizador.

La historia está contada desde otra mirada y con una trama, donde los personajes reales en su tiempo y espacio reciben visitas "extrañas", produciéndose de esa manera  encuentros que les permiten relatar sus experiencias personales y familiares.

Así nos introducimos en la vida del país, la provincia, y en particular de esta zona con la llegada de un grupo de inmigrantes allá por 1858. La convocatoria surge a partir de la intención de Foster -un terrateniente santafesino- de hacer producir las tierras, y para ello junto a Bodermann, un amigo que actúa de intermediario, deciden difundir la idea en el cantón suizo de Valais. Cinco familias aceptan arriesgando todo y mirando el más allá siempre al poniente, para tratar de encontrar un lugar cargado de promesas y esperanzas. Sin hambre, sin violencia, sin odio.

"En los distintos relatos entrelazados conocemos sus padecimientos, la soledad del que abandona su tierra y su lengua madre, la angustia de la partida, las penurias padecidas en esos viajes interminables y la desolación de no saber en verdad hacia dónde se dirigían y cómo era el sitio que los esperaba.

"El objetivo fue recuperar las figuras de hombres y mujeres de extrema valentía, pero por sobre todo de osados soñadores... Además me planteé destacar el rol de la mujer en esta etapa inmigratoria, porque muchos son lo que olvidaron, que detrás de cada hombre había una mujer, madre, esposa, empujando el carro de la vida. Sus silencios las convirtieron en voces anónimas  y de muchas de ellas solo se recuerdan sus apodos, porque hasta sus nombres y apellidos se esfumaron detrás de las figuras de recios esposos, hermanos, hijos varones.

"Pero ellas existieron y fueron el sostén de esas familias atravesando el desafío que se habían planteado con núcleos matriarcales, patriarcales... pero siempre apuntalando los valores en primer lugar, ya que no olvidaron cargarlos en sus baúles antes de partir.

"Es una novela impregnada de aromas y sabores que manifiesta el respeto por lo heredado, por lo que debieron dejar atrás del ancho océano, y que aquí se encargaron de transmitirlo a sus herederos como el mayor de los legados.

"Lo vivido, lo aprendido y lo heredado generó en los hijos de los hijos un profundo agradecimiento hacia los ancestros, y la imperiosa necesidad de hacer trascender y preservar por generaciones lo que corre por nuestras venas.

"No sólo heredamos sus ojos claros u oscuros, su color de piel, sino también sus temperamentos, sus ideales y la fortaleza para continuar construyendo un modo de vida en tierras extrañas, con una lengua que debieron aprender, para guardar en la intimidad del hogar la lengua de origen.

"Además adquieren vida propia distintos objetos y elementos que guardan secretos bien  guardados, y ahora en este proceso necesitan revelar todo lo que atesoraron por años. La higuera, el colibrí y la dama de noche se convierten en personajes que preparan el contexto para que adquieran vida los libros, los diarios, los rosarios y estampitas entre tantos otros objetos que se unen a las fotografías, el bastón de la abuela y el viejo recetario de doña Petrona.

"En forma paralela, el mar y la llanura son protagonistas fundamentales que implican movimiento, traslado, la decisión de hacer, enfrentar  la inmensidad de ambos con sus deseos irrevocables de atraparlos. Elementos que se oponen, pero que en el fondo tienen inmensas similitudes que los hermanan.

"Considero que una frase sintetiza mi propuesta: 'Nos consolamos con recorrer el camino inverso para recoger las huellas de la partida".

Autor: REDACCION

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web