“Natalia Lemercier es gozo, es corazón, es pasión, como referí, es 'gioia' (alegría), y cuando canta estremece, no por su pureza de ejecución, que es irreprochable (hay pocas cantantes más que se ciñan con tal respeto al texto, que conozcan la mensuración exacta de cada nota y que la realicen con tal grado de control), sino, además, por su entrega, su manera de vivir a lo Stanislawsky lo que interpreta, pues lo hace totalmente suyo hasta el punto de identificarse. Conecta al cien por cien! No es difícil ver a su público llorar en sus actuaciones. Ella llora también por dentro", opina Agustín Manuel Martínez en el blog “De la creatividad al piano”. Para leer el texto completo en http://elblogdelacreatividadalpiano.blogspot.it/2014/03/acompanando-al-piano-el-canto-natalia.html.