Rafaela Alimentos, una de las empresas alimenticias más emblemáticas de la ciudad y con más de un siglo de trayectoria, dio un nuevo paso en su estrategia de expansión comercial con la apertura de una carnicería boutique en Lomas de San Isidro, provincia de Buenos Aires. El local funciona bajo la marca Estancia Rafaela y constituye el puntapié inicial de una cadena de retail con un ambicioso plan de crecimiento en la zona norte del Gran Buenos Aires, grandes ciudades del interior del país y, a mediano plazo, el exterior.
“Este es un local nuevo, de una marca nueva, que va a ser parte de una nueva cadena de retail que se llama Estancia Rafaela. Es una nueva unidad de negocios que abrimos”, explicó el gerente de Marketing de Rafaela Alimentos, Guido Guarino, en diálogo con LA OPINIÓN. La inauguración se concretó el 15 de octubre pasado en una zona estratégica del norte bonaerense, con fuerte impronta residencial y alto poder adquisitivo.
Guarino reconoció que la empresa se vio gratamente sorprendida por la respuesta del público. “La verdad que estamos sorprendidos por la gran repercusión de la apertura, por la buena predisposición de la gente y la alegría del barrio, que se acercó desde el primer momento a compartir con nosotros la novedad. También nos sorprendió el crecimiento de la cantidad de público y de compradores hasta el día de hoy”.
La apertura demandó varios meses de trabajo previo. El local, que antes funcionaba como librería, fue completamente reacondicionado para adaptarse al concepto de marca. “Fueron meses largos de trabajar mucho en el local, en la puesta a punto, en acondicionarlo exactamente como lo queríamos, como lo habíamos pensado desde el render que trabajamos con el estudio de arquitectura”, detalló Guarino. La inauguración formal incluyó una fiesta de presentación el 16 de octubre que fue presidida por el gerente General de Rafaela Alimentos, Juan Lagrutta y a la que asistieron reconocidas personalidades, entre ellas el periodista y crítico enogastronómico, Pietro Sorba y el chef Santiago Giorgini, del programa La Peña de Morfi.
Producción, logística y calidad
Los cortes que se comercializan en el local bonaerense se elaboran en distintas plantas de la empresa. “Los cortes vacunos se preparan en la planta de Casilda, donde tenemos la despostada; los porcinos provienen de Aldea María Luisa (Entre Ríos), y los embutidos son de Rafaela. Después hacemos el acopio y la mercadería sale hacia Buenos Aires”, detalló Guarino. La logística representa uno de los principales desafíos de esta nueva etapa. “Es bastante complejo trabajar con tantos abastecimientos y con una logística nueva para nosotros, como es mandar productos a un local de Buenos Aires. Por eso vamos paso a paso, cuidando mucho la cadena de frío y la calidad”, afirmó. En esta primera etapa, la atención está centrada exclusivamente en el consumidor final. “Queríamos hacer pie, abastecer bien a nuestra clientela y trabajar con prolijidad en la selección de los animales y en la calidad del producto”, explicó. No obstante, la empresa ya proyecta abrir el canal gastronómico. “A partir de marzo queremos empezar a atender restaurantes, hoteles, caterings y eventos corporativos”, anticipó.Planes de expansión
El local de San Isidro funciona como “local insignia” de la marca. “Es nuestro local bandera. Es grande y muy representativo. Los próximos locales probablemente sean más chicos, pero desde el nacimiento de la marca pensamos en una cadena nacional”, indicó Guarino. Los planes inmediatos incluyen nuevas aperturas en la zona norte del Gran Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “Queremos crecer desde San Isidro hacia los costados: Tigre, Nordelta, Pilar, y también acercarnos a la ciudad, zonas como Belgrano o Núñez”, precisó. A mediano plazo, la expansión apunta al interior del país. “Ciudades grandes como Córdoba, Rosario o Mendoza, donde podamos encontrar el público para Estancia Rafaela”, señaló. Y más adelante, el horizonte es internacional: “En tres años, nuestro sueño es poder poner un pie en el exterior, en ciudades como Madrid, Barcelona, Nueva York o Miami, donde se valora nuestra carne y la cultura de la carne está muy desarrollada”. Guarino remarcó que este objetivo se apoya en una fortaleza previa de la empresa. “Rafaela Alimentos ya es un exportador importante de carne y estamos exportando esta calidad al exterior. El sueño es tener locales propios para vender directamente al consumidor final”, puntualizó.La empresa y el anclaje local
Rafaela Alimentos cuenta con más de 110 años de historia y emplea actualmente a unas 2.000 personas en todo el país. “Tenemos tres plantas productivas, centros de distribución en Buenos Aires y un área comercial distribuida a nivel nacional”, precisó el gerente de Marketing. En paralelo al desarrollo de Estancia Rafaela, la firma continúa fortaleciendo su presencia local y su formato tradicional. “Seguimos trabajando con las carnicerías de barrio, con el carnicero que corta en el momento. Esa cadena se llama Rafaela Alimentos Carnicería”, recordó Guarino. En ese marco, la empresa inauguró recientemente un nuevo local en bulevar Hipólito Yrigoyen, que se suma a otras aperturas realizadas durante el último año en la ciudad. “Lo hacemos para ampliar nuestra llegada, brindar mayor servicio y estar más cerca de los consumidores de Rafaela, que en definitiva es nuestra casa”, destacó. Finalmente, Guarino subrayó el orgullo que genera este proceso de expansión: “Cuando hablamos con la gente, incluso en Buenos Aires, muchos rafaelinos se sienten orgullosos de que una marca de la ciudad trascienda de esta manera. Eso también nos pone muy orgullosos a nosotros”.