Rafaela cuenta con una rica historia en salas de cine y teatro, con un antecedente bien lejano ya que en 1901 paseaba por las calles del pequeño pueblo lleno de gringos, un cine ambulante.
El martes 5 de febrero de 1957 inauguraba oficialmente, el Cine-Teatro Belgrano, a la par de los ya existentes Cine Colón, Cine Avenida y Cine Pueyrredón. Su inauguración respondía a la consigna de su impulsor, el padre José Marzzi (entonces párroco de San Rafael y luego obispo de Resistencia, Chaco), quien en una carta escrita al directorio del cine en 1960 decía que la inspiración del cine-teatro era “algo que hacía falta en Rafaela, una sala de jerarquía, con pretensiones de ser la última palabra en lo técnico y en base a una línea de espectáculos morales, principalmente la niñez sufría desde la pantalla un ataque feroz y despiadado”.
La primera producción cinematográfica exhibida ese martes inaugural a beneficio del Hogar del Niño “Don Orione”, fue un romance que ganó 2 Oscars por mejor fotografía y canción, “La Fuente del deseo” o “Three Coins in the Fountains” (1954) de 102 minutos de duración, filmada en cinemascope (sistema que amplificaba la imagen en pantalla panorámica), con sonido magnético y Color de Luxe. La cartelera anunciaba también previo a la exhibición Selección de cortos en CinemaScope y Noticiario Movietone con localidades numeradas agotadas.
“SE TRABAJA PARA LA CONSTRUCCION
DE UN CINE-TEATRO MODERNO”
Así titulaba la edición del diario LA OPINION, con fecha 11 de mayo de 1954 (colaboración de Juan Ferrero). En la nota se refleja la necesidad de “una sala cine-teatro de acuerdo a las exigencias de los tiempos”.
“Rafaela, es una ciudad amante del cine, más de cuatro mil personas al año desfilan por nuestras salas, brindándoles mejores comodidades, proyectores, capacidad, visual, etc., aumentaría considerablemente el número de los espectadores, sin descartar la posibilidad de traer compañías muy buenas y al alcance del público en general. Debidas a estas inquietudes, que se agitan en nuestro ambiente, ha surgido un grupo de vecinos que anhelan dar a Rafaela, lo que ella necesita, a base de la constitución de una sociedad anónima para la construcción y explotación de una sala Cine-Teatro. En el transcurso de la semana pasada se inició la conscripción de accionistas para concretar la constitución de dicha sociedad, habiéndose suscripto ya la mitad del capital. Ellos son: Luis Fasoli, Dr. Diego Sosa, Ing. Eros Faraudello, Dr. Carlos Gómez, Pbro. José Marozzi, Juan Porco, Juan Albrecht, Raimundo Arnold, Dr. Samuel Borda, Nicolás Debórtoli, Juan Sereno, Adolfo Albrecht, Ricardo Lagger, Serafín Karlen, Pablo Albrecht, Héctor Berta, Accastello y Rosso, Angel Aimini, Nida de Kalbermatten, Adolfo Karlen, Dr. Pedro Chiaraviglio, Luis Albrecht, Bartolo Borgogno, Pedro Bessone, Antonio Ferrero, Dr. Adolfo Fernández Audicio, Antonio Bruno, Juan Ferrero, José Ferrero, Dr. Raúl Nosti, Dr. Rafael Gertel, Dr. Rodolfo de Micheli, Dr. Mario Mirabella, José Inwinkelried, Dr. Julio Jozami Costa. La Comisión se muestra satisfecha por la marcha de la conscripción de accionistas. La Comisión declara que la entidad a constituirse no está adherida a ninguna sociedad en particular, sino sencillamente será una sociedad que ha surgido de la sociedad rafaelina para bien y progreso de la misma. La obra es merecedora del apoyo general ya que Rafaela necesita un cine Teatro Moderno.