En la recorrida por el norte italiano en el mes de febrero último, tuvimos la oportunidad de conocer las maravillas naturales con montañas nevadas.
Gracias a las gestiones realizadas por mi "cuggino" (primo) Michele Actis Grande, quien vive en Rodallo (una fracción de Caluso) en la provincia de Torino y trabaja en la "Banca Sella" en esa región, visitamos en familia el Valle d'Aosta, rodeado por altas montañas nevadas.
Es una región con estatuto especial del noroeste de Italia, situada en los Alpes occidentales, a ambos lados de la cuenca del Dora Baltea. Limita con Francia al oeste (departamentos de Alta Saboya y de Saboya, en la región Ródano-Alpes), con Suiza (distritos de Entremont, de Hérens y de Visp en el cantón del Valais) al norte y con la Región del Piemonte (provincias de Torino, Biella y Vercelli) al sur. Su capital es Aosta con unos 35.000 habitantes.
Justamente, en esta ciudad de Aosta está el club "Vallée d'Aoste Calcio" que milita en la serie D del calcio italiano en el que juegan dos rafaelinos: Luciano Bonomo y Federico Giuliani.
En la edición del 20 de enero pasado, el periodista Darío Gutiérrez había hecho una crónica en el suplemento deportivo de LA OPINION titulado "El reencuentro de dos amigos rafaelinos en el ascenso italiano" (ver página 4).
Por este motivo, fuimos personalmente hasta el estadio de fútbol que tenía restos de nieve, siendo recibidos por algunos dirigentes encabezados por el presidente Filippo Filippella, el director técnico Alexandro Dossena y el fotógrafo Davide Pellegrino de la "Gazzetta Matin".
A decir verdad, cuando arribaron los rafaelinos mencionados se mostraron gratamente sorprendidos por nuestra presencia inesperada y, especialmente, por haber llevado dos ejemplares de la edición en papel del suplemento deportivo con su entrevista. Se escucharon frases como "no puede ser", "esto es increíble que sean de Rafaela", "habíamos visto la publicación on line en la web del diario"..., contando luego detalles de los motivos por los que ahora están jugando en Italia y sus aspiraciones para el futuro.
Nos despedimos de ellos. Una vez que terminamos de almorzar fuimos a jugar con la nieve muy cerca de ahí en el "paese" Pila, a 1.800 m de altura, que tiene pistas de esquí y trineo para grandes y chicos, siendo la alegría de mis hijos Juan Manuel y Valentina y los de mi primo Actis: Paolo y Alessio, y también de las mujeres: Claudia Baronetti y Diana, la mujer de Michele.