Economía

Récord histórico y cambio de perfil: el mercado de capitales financió al sector privado por casi USD 33.000 millones en 2025

El mercado de capitales argentino volvió a marcar un hito en 2025. Según un informe del Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, el financiamiento canalizado hacia el sector privado alcanzó los USD 32.978 millones, un máximo histórico por segundo año consecutivo y con un crecimiento interanual del 66,8%.

El dato no es menor en un contexto económico todavía inestable. La expansión del financiamiento no solo superó ampliamente el promedio de los últimos quince años —ubicado en torno a USD 8.897 millones— sino que también creció por encima del propio ritmo del Producto Bruto Interno, reflejando un mayor protagonismo del mercado de capitales como canal de crédito para la producción.

En términos del tamaño de la economía, los fondos captados representaron el 5,4% del PBI, 1,4 puntos porcentuales más que en 2024, encadenando así tres años consecutivos de mejora relativa.

 

Un crecimiento desigual entre grandes empresas y PyMEs

Detrás del salto global aparece una dinámica heterogénea. Las grandes empresas fueron las principales protagonistas del año: captaron USD 22.726 millones, con un crecimiento del 86% interanual, superando incluso el récord previo de 2016.

Las PyMEs, en tanto, también alcanzaron un nuevo máximo histórico con USD 10.212 millones, aunque con un ritmo de expansión más moderado, del 35,5%.

Esta diferencia en velocidades tuvo un efecto claro: la participación de las pequeñas y medianas empresas en el total descendió al 31%. Sin embargo, lejos de implicar un retroceso, el informe subraya que se trata de una pérdida relativa explicada por el mayor dinamismo de las grandes compañías, no por una caída en los montos destinados al segmento PyME.

 

 

Obligaciones negociables y pagarés: dos modelos de financiamiento

El análisis por instrumentos permite entender mejor cómo se financia cada segmento del entramado productivo.

En el caso de las grandes empresas, las obligaciones negociables (ON) dominaron con claridad, concentrando el 75,1% del financiamiento (USD 17.107 millones). Se trata de instrumentos típicamente asociados a proyectos de inversión de mediano plazo o a necesidades estructurales de financiamiento.

Muy por detrás aparecen los cheques de pago diferido (15,9%), los fideicomisos financieros (8,2%) y una participación marginal de acciones y fondos comunes cerrados.

En contraste, las PyMEs exhiben un perfil distinto. El pagaré bursátil se consolidó como el instrumento predominante, con el 66,1% del total (USD 6.752 millones), seguido por los cheques avalados y diferidos.

El dato más relevante es el cambio estructural que esto implica. Mientras que entre 2015 y 2022 los pagarés representaban apenas el 11,3% del financiamiento PyME, en el período 2023-2025 ese promedio trepó al 67,2%.

La conclusión es clara: las pequeñas y medianas empresas están accediendo a instrumentos de mayor plazo, lo que les permite financiar proyectos productivos y no solo cubrir necesidades de corto plazo, una limitación histórica del sector.

 

Un mercado que crece incluso en contextos adversos

Uno de los aspectos más llamativos del informe es que el crecimiento del financiamiento se consolidó incluso en un contexto de volatilidad macroeconómica.

Durante 2025, la economía argentina creció 4,4%, aunque con fuertes disparidades sectoriales. Al mismo tiempo, el año estuvo atravesado por cambios relevantes: un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, modificaciones en la política monetaria tras la eliminación de instrumentos como las LEFIs, y una mayor volatilidad cambiaria y de tasas de interés.

A pesar de ese escenario, el mercado de capitales mostró una notable capacidad de expansión. De hecho, el informe identifica un nuevo período de crecimiento iniciado a fines de 2023, caracterizado por una dinámica positiva del financiamiento aun en fases recesivas de la actividad económica.

 

Señales de maduración

Más allá de los números récord, el trabajo de la Bolsa santafesina deja una lectura de fondo: el mercado de capitales argentino comienza a consolidarse como una herramienta relevante para canalizar ahorro hacia la inversión productiva.

El crecimiento sostenido por tercer año consecutivo, la diversificación de instrumentos y el cambio en los hábitos de financiamiento de las PyMEs son señales de una mayor profundidad del sistema.

Sin embargo, también quedan desafíos abiertos. La menor participación relativa de las PyMEs, las condiciones macroeconómicas aún inestables y la dependencia de ciertos instrumentos muestran que el desarrollo del mercado sigue siendo parcial.

Con todo, 2025 dejó un dato contundente: en un país históricamente limitado en materia de crédito, el mercado de capitales empieza a ganar terreno como una vía cada vez más relevante para financiar la economía real.

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