De mis once años, que actué como Escribano en Humberto Primo, conservo un montón de amigos y gratos recuerdos, que son inolvidables.
Dos o tres veces por año, nos reuníamos en Rafaela o en Humberto Primo, en verdaderas batallas gastronómicas; siempre con el mismo menú polenta con salsa de "bagna cauda", quien era el cocinero en ambas localidades, don Emilio Polo, mueblero de Humberto Primo, nos deleitaba con ese plato que conocía a la perfección, y que una vez cocinada la polenta, la colocaba sobre una tabla y la cortaba en trozos con un hilo, y luego le agregaba la "bagna cauda".
Concurrentes: Dr. Armando Borgna, escribano Justo Constantín Torrent, escribano Oscar Chiappero, quien suscribe esta nota, un Sr. Gazzaniga de Humberto Primo, cuyo nombre no recuerdo y algunos más que lamento no recordar.
Era una verdadera fiesta de amistad que lamentablemente se fue perdiendo por tristes razones.
La anécdota infaltable, fue en una reunión en Humberto Primo, en el comedor de la Ruta 13, antes del ingreso al pueblo; estaba el Dr. Borgna ya sentado en el auto para regresar a Rafaela y de pronto desciende del mismo para saludar y felicitar a un grupo de damas que nos habían atendido a la perfección.
Cual fue la expresión del Dr. Borgna: "voy a saludar y agradecer a estas damas que muy bien se portaron con nosotros, y además estamos en vísperas de elecciones y ellas también figuran en padrón electoral".
Qué pena no se pudiera continuar con estas reuniones.