El avance de la recolección de maíz temprano y soja de primera cobró impulso durante la última semana en los 12 departamentos del centro-norte provincial, favorecido por la estabilidad climática y la mejora paulatina en las condiciones físicas de los lotes. Así lo refleja el informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 22 y el 28 de abril, que destaca una recuperación de las tareas agrícolas luego de varios días condicionados por las precipitaciones.
Según el relevamiento, el período comenzó con cierta inestabilidad en los tres departamentos del norte santafesino, donde persistieron lluvias de baja intensidad, aunque desde el viernes 24 se consolidó un escenario de tiempo estable, soleado y con descenso gradual de las temperaturas en toda el área de estudio.
Este cambio generó mejores condiciones de transitabilidad en caminos rurales y permitió una reducción de la humedad ambiente y del grano, factores determinantes para acelerar las labores de cosecha. En ese marco, se intensificaron las tareas de recolección de soja temprana, maíz temprano, arroz y sorgo granífero, además de iniciarse las primeras trillas de soja tardía.
La cosecha de maíz temprano alcanzó un avance del 90%, lo que representa un progreso semanal de 15 puntos porcentuales. El informe indica que los rendimientos se mantuvieron en niveles similares a los registrados antes de las lluvias. En el norte del área SEA, los rindes promedios oscilaron entre 35 y 55 quintales por hectárea, con máximos de entre 65 y 75 qq/ha y lotes puntuales que alcanzaron los 90 qq/ha.
En la zona centro, los valores mínimos se ubicaron entre 70 y 75 qq/ha, con máximos de 90 a 100 qq/ha, mientras que algunos lotes excepcionales llegaron a 145 qq/ha. En tanto, en el sur del área relevada, los rindes se ubicaron entre 70 y 75 qq/ha como piso, con máximos de entre 95 y 110 qq/ha y registros puntuales de hasta 130 qq/ha.
Por otra parte, la mejora progresiva de las condiciones del suelo permitió un avance significativo en la cosecha de soja temprana, especialmente en lotes altos de los departamentos San Martín, San Jerónimo, Castellanos, Las Colonias, La Capital y San Justo.
El progreso de cosecha se ubicó entre el 38 y el 40%, con rindes promedios mínimos de 24 a 26 qq/ha y máximos de entre 38 y 45 qq/ha. Sin embargo, con el avance de la trilla comenzaron a registrarse lotes con mejores resultados, alcanzando valores de entre 48 y 52 qq/ha y picos puntuales de hasta 56 qq/ha.
En cuanto al estado general del cultivo, el SEA señaló que el 95% de los lotes se encuentra en condición buena a muy buena, con sectores calificados como excelentes. Apenas un 2% presenta estado bueno a regular y el 3% restante se ubica entre regular y malo.
Asimismo, el informe sostiene que el sorgo y soja tardía comienzan a ganar protagonismo. La trilla de sorgo granífero se reanudó lentamente en la región central, con rindes promedio que oscilaron entre 40 y 55 qq/ha. La disponibilidad de maquinaria y los efectos residuales de las lluvias continúan condicionando el ritmo de avance.
Por su parte, comenzó la recolección de soja tardía en los departamentos San Martín, San Jerónimo, Castellanos y Las Colonias. El cultivo cubre 595.000 hectáreas, una superficie levemente superior a la campaña anterior.
Hasta el momento, la oleaginosa transitó adecuadamente sus etapas de germinación, crecimiento, desarrollo vegetativo, floración y fructificación. No obstante, advirtieron que los lotes ubicados en bajos con anegamientos requerirán monitoreos específicos para evaluar posibles impactos.
Finalmente, en el caso del maíz tardío, la superficie implantada se consolidó en 89.000 hectáreas, apenas por debajo de las 90.000 estimadas inicialmente, aunque representa un incremento interanual del 25,8% respecto de las 66.000 hectáreas del ciclo anterior. El informe resalta que el cereal evolucionó sin inconvenientes gracias al aporte hídrico y a las condiciones ambientales favorables. Actualmente, el 95% de los lotes presenta estado bueno a muy bueno, con cuadros excelentes; un 4% se ubica entre bueno y regular, mientras que apenas el 1% fue calificado como malo.
Con este panorama, el centro-norte santafesino atraviesa una etapa clave de definición productiva, con expectativas alentadoras en buena parte de los cultivos, aunque aún bajo la atenta mirada de los productores frente a la evolución climática de las próximas semanas.