Información General

Robert, al rescate de las cosas olvidadas

FOTO LA OPINION EL ESCRITOR Y SU OBRA. Robert, con su nuevo libro "Cosas Olvidadas" en LA OPINION.

Desde el bar donde escribe en su lugar en el mundo, Villa General Belgrano, Gustavo Robert encontró la mejor forma de sintetizar dos de sus pasiones: el tango y la literatura. Simple, escribió un libro con "ocho historias en tiempos de tango" que está presentando en estos días. Y como cada vez que visita su otro lugar en el mundo, Rafaela, donde vivió tantos años, se dio una vuelta por lo de sus amigos, entre ellos LA OPINION donde dejó un ejemplar con una cálida dedicatoria. 

Al igual que el público de la televisión, los lectores del diario se renuevan. Por eso anotamos al margen a modo de recordatorio que Gustavo es profesor de Historia, licenciado en Educación y pertenece a la familia que durante tantos años gestionó la LT28 Radio Rafaela. Si bien nació en Buenos Aires y vivió sus primera infancia en la Gran Manzana argentina, a los 5 años ya corría por las calles de la Perla del Oeste pero hace una década disfruta de los aires serranos en un pueblo que por momentos parece salido de un cuento de hadas (al menos tiene muchos enanos, simpáticos por cierto, en las veredas). 

"Para los amigos de LA OPINION con gran reconocimiento y afecto" se puede leer de puño y letra con tinta azul en la primera página que siempre está en blanco, o casi, como si fuera reservada para que los autores estampen sus dedicatorias personalizadas. 

El libro, dice Gustavo, planea sobre el siglo XX con el tango como un elemento común que salta de historia en historia que incorporan los movimientos sociales, el surgimiento de los gremios, la crisis económica de 1930 o los mundiales de fútbol de 1978 o de 1986 que tuvieron un final feliz para la Argentina. Pero además puso adentro de una coctelera de cuentos los relatos que escuchó cuando era niño, adolescente y adulto ya sea de su familia, de las familias de sus amigos y de las familias que nunca conoció. O de personajes anónimos y conocidos que se ganaron un lugarcito en el imaginario popular. Quizás sin darse cuenta incluyó con nombres cambiados de alguno de sus amigos de la secundaria o muchos con los que comparte estos días cada vez que asiste a una milonga de Villa General Belgrano para bailar uno, dos o tres tanguitos.  

Además, los que son protagonistas en un cuento pueden ser actores secundarios en la historia siguiente, entrelanzado muy en el fondo algunas de las tramas. "Consciente de la riqueza que cada hogar atesora en anécdotas, escribí estos cuentos con la intención de registrar, ficcionados en parte, algunos sucesos relatados por mis mayores a los que consideré dignos de dejar plasmados en el papel", admite en la Introducción.

No lo podemos asegurar porque todavía no leímos el libro pero según el índice hay un cuento intitulado "El piano de cola" que sospechamos podría estar inspirado en un instrumento que ocupó un espacio cultural de Rafaela. Vaya a saber uno si será cierto. 

Como la visita de Gustavo a este Diario se registró el viernes en coincidencia con un nuevo aniversario de la muerte del General San Martín, por lo que resonaba por aquí y por allá la Marcha de San Lorenzo en recuerdo al bautismo de combate del Padre de la Patria en nuestras tierras. Y apuntó el escritor que uno de sus abuelos compartió en Mendoza un tiempo con el uruguayo Cayetano Silva, autor de la música de la Marcha. Aquel vínculo histórico es suficiente para explicar otro de los cuentos de su flamante libro. 

El relato sobre "Las Gallegas de la Rosa" toma una epidemia de viruela que se desató en Buenos Aires en algún lejano año del siglo XX en Buenos Aires, incorpora a las tabaquerías y a los lazaretos encargados de encerrar a los enfermos de la peste. Y a célebres personajes de la historia argentina como Alicia Moreau y a Juan B. Justo. Hasta aquí contamos, el resto a leer por ustedes mismos.  

Una mención sobre el arte de tapa que esta vez el autor delegó en su hijo mayor, Gustavo. Se asimila a la portada de un diario de época, incluso con el truco de envejecer muy apropiado. Y en sí mismo podríamos decir que contienen historias mínimas redactadas para la ocasión, incluso con algún aviso de otros tiempos que decora como una foto vieja en un living que se quedó en el tiempo. 

"Cosas Olvidadas" es el tercer libro de cuentos de Robert, después de aquel primero que se llamó "Cuentos de Tiza y Pizarrón" que navega sobre anécdotas de un docente y de "Malvinas", del cual nada hace falta agregar para explicar por donde gira su contenido. 

En el laboratorio literario de Robert hay otros proyectos en marcha. "Tengo en preparación dos libros de cuentos y dos de historia", anticipa. Porque lo suyo es la investigación histórica por un lado y literatura por el otro, más allá de que 2x3 se dedica a bailar el ritmo del 2x4, que le encanta. Sus otras pasiones son Gustavo, Victoria y Augusto, sus hijos. Los dos primeros ya andan sueltos por la vida con sus estudios, aprendiendo a volar solos. El tercero está bajo el techo de papá en la Villa serrana donde por ahora se ocupa de los amigos y de la escuela.

Ya sabemos que Gustavo escribió varios libros, también que tiene hijos. No le preguntamos si plantó un árbol. Agendamos para la visita del año que viene. 

Para los interesados en adquirir este libro de tapa y contratapa cautivante que editó el Centro Editor de Córdoba no tienen más que buscarlo en el sitio "Mercado Libre" y seguir las instrucciones. Suerte con la lectura, nosotros ya empezamos a leer nuestro ejemplar dedicado. 

 

Autor: REDACCION

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web