Información General

Sarmiento: segunda presidencia

Los tres años que Sarmiento residió en los Estados Unidos, como diplomático, fueron serenos, gratos, provechosos, pero no los más felices de su vida.

Cuatro jóvenes empleados de la Legación le acompañaron, fueron ellos: Salcedo, Halbach, Lavalle hijo y Bartolito Mitre, hijo del Presidente.

Deleitábase con la amistad de la señora de Mann, su profesora de Inglés; acababa de morir Dominguito, el hijo adoptivo, y también le falleció don Julio Belin, el marido de su hija Faustina.

Sarmiento embarcase para el regreso a su Patria, el 23 de Julio de 1868; ya realizadas las elecciones para el futuro Presidente, sin conocer aún los resultados.

Bartolito Mitre, hijo del General, era Sarmientista muy devoto; lo acompañó hasta el puerto y le acertó decir: "Háblele bien de mí a mi madre".

El diario del Merrimac, que iba escribiendo Sarmiento, cuyo manuscrito original se conserva en el Museo Sarmiento, no estuvo designado a la publicidad, y no se imprimió sino después de la muerte de su autor.

El día 7 de agosto, el "Diario" como si fuera el de Cristóbal Colón, grita "Tierra" añade exaltado al verse en las bocas del Amazonas, y desembarca, siendo recibido por las autoridades de Pará. Los diarios dicen que ha obtenido 80 electores, la mayoría, es Presidente, pues.

Es un hombre que en la alta posición, presentida de antaño y noblemente ambicionada; rememora sus modestos orígenes y evoca a los series que realmente lo amaron.

"Seré pues 'Presidente'. Hubiera deseado que mi pobre madre viviese para que gozase la exaltación de su Domingo".

Al llegar a Pernambuco (Brasil), lo agasajan como Presidente; vuelve a bordo cargado de ananás, naranjas y buenos augurios. El capitán de un barco de guerra norteamericano ha venido a confirmar su triunfo con las últimas noticias que llegan de "Río de Janeiro".

Debe desembarcar en Río de Janeiro, para entrevistarse con el Emperador, y para trasbordar al "Aunis" que lo conducirá a Buenos Aires. Un oficial brasileño se puso a sus órdenes, y el ministro argentino señor Torrent, lo informa sobre el momento político, y le avisa que el emperador Don Pedro, tiene vivos deseos de verlo. El viajero está fatigado, necesita dormir y ordena que a la mañana siguiente lo despierten de madrugada porque él desea ver el Jardín Botánico.

El Emperador conocía a Sarmiento desde 1852; lo atendió con suma amabilidad, y le manifestó que sus hijas usaban los libros de Sarmiento para sus estudios del "español". Hay un párrafo vigente, escrito con anterioridad que dice: "Mitre será usted, la primera Presidencia de la República, pero no se olvide que me reservo la segunda". Quince años después recordaría Mitre aquel pronóstico de 1852, en ambas partes cumplido.

Quienes fueron los iniciadores de la campaña para la elección de Sarmiento; sin dudas: Vélez Sarsfield, y el joven Lucio Mansilla; no hubo apoyo oficial, ni presión militar, ni influencia masónica, ni de empresas financieras; su candidatura se elabora con el solo prestigio de su nombre. El propio Urquiza que fuera su antagonista, concluyó con prestarle su apoyo.

Sarmiento fue presidente, desde 1868 a 1874, siguiendo al primer presidente que lo fue don Bartolomé Mitre con la Constitución ya reformada: y anticipándose a la tercera que lo fue de don Nicolás Avellaneda.

Autor: Amado Raspo

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web