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Si prima el egocentrismo...

FOTO J. BARRERA YO SABO./ Ayer se presentó en la escuela Paul Harris.

...termina imponiéndose el "Yo sabo" (es una deformación de yo sé).

Esta comedia/clown de Gastón y Mariano Guerra (San Miguel, Buenos Aires) se presentó en la tarde fría de ayer en la escuela Paul Harris del barrio Villa Dominga. Será repuesta hoy a las 16:00 horas, en la espacio verde del barrio 17 de Octubre (en caso de mal tiempo en la escuela Juan D. Perón), siendo la entrada gratuita.

Se trata de una historia cómica de dos amigos, Xul y Oscar, quienes están al costado de una ruta para emprender nuevos proyectos, pero haciendo el típico "dedo" para que sean levantados por algún gentil automovilista.

Lo que aparece a "prima facie" es que cada uno de los protagonistas piensa elegir su destino contrario: uno para un lado y el otro para el sector opuesto, emergiendo la frase que será repetida por los de "Yo sabo", es decir ninguno está dispuesto a ceder y reconocer que entre ambos podría integrar sus proyectos individuales.

A lo largo de la historia, aparecen distintas situaciones risueñas sobre el improvisado escenario del salón de la citada escuela: se encuentran y dialogan verbalmente, con gestos y con recursos típicos de payasos, utilizando objetos como pelota de goma, cigarro, mate con bombilla (utilizando la expresión "yo cebo"), para hacer aparecer y desaparecer dentro de las cajas que contienen cada uno.

También utilizan dos máquinas de fotos antiguas para simular que sacan fotos entre ellos, "selfies" y con el público familiar (padres y sus hijos), se colocan valijas viejas como máscaras para desconocerse, utilizan guantes en los pulgares para hacer "dedo", entre otros.

Una y otra vez saltan la denominada "área de veda" para interactuar con los presentes, preguntando en una oportunidad Xul y Oscar a una mujer mayor para buscar la adhesión si "yo sabo", como así también entre los niños utilizando las voces onomatopéyicas de los perros: guau guau, mientras los chicos repiten el "yo sabo".

En una situación deciden emprender caminos opuestos, empiezan efectivamente a hacer "dedo", realizan los sonidos de los autos hasta que frenan dos, uno para cada lado; en el momento de la despedida, el saludo termina siendo "in eternum" a tal punto que el automovilista no lo espera. Esto quiere decir que la amistad es más fuerte que los intereses personales.

En definitiva esta puesta en escena deja varias enseñanzas en medio de las travesuras que realizan los actores: si en la vida cotidiana imperase o imperara el "yo sabo" del egoísmo personal terminará tarde o temprano chocando con la pared. A veces están las intenciones de cada persona, pero los avatares de la vida presentan nuevos escenarios impredecibles.

Esta es la propuesta de "los hermanos guerra: teatro por la paz"... una metáfora para repensar en estos tiempos complejos.

Autor: Emilio Grande (h.)

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