Descansar unos minutos ayuda a recargarse para seguir con más energía; la tendencia -avalada por estudios científicos de la NASA, entre otros- está superando el estigma que significaba en otros tiempos dormir en horario de oficina y, gracias a los notables efectos que esta saludable práctica tiene sobre el bienestar y la productividad de los trabajadores, se está afianzando cada vez más. Tanto, que algunos ya predicen que, en poco tiempo, contar con “siestarios” en la oficina será tan común y necesario como tener las salas de reuniones.