Todo indica que los talleres mecánicos van a cambiar radicalmente a medio plazo. Los automóviles han evolucionado incesantemente en los últimos tiempos. Su tecnología no tiene nada que ver con la de hace sólo 10 o 15 años y, aunque siguen teniendo ruedas y volante, sus averías y la forma de repararlos ha cambiado bastante.
Desde que a finales de los años 60 se presentó el Volkswagen Typ 3 con el primer sistema de inyección electrónica de combustible, dominar los electrones es más importante que saber usar una llave fija para un mecánico.
SABER DIAGNOSTICAR
ES LA CLAVE
Es cierto que los automóviles actuales tienen sus propios sistemas de evaluación integrados y que "toman nota" de todas las anomalías que en ellos suceden, pero el problema es que hay que entender bien "cómo razona el auto" para saber diagnosticarlo bien. En mi opinión, la base fundamental de un buen mecánico en la actualidad es saber diagnosticar bien. Esto va a hacer que ahorre muchísimo tiempo y que la solución sea la correcta.
COMO DEBE SER UN
BUEN MECANICO
Un buen mecánico tiene que ser un tipo muy completo. No vale con ser hábil con las manos (que también es importante), hay que tener una mente analítica y una formación muy especializada. Voy a enumerar las cualidades que deben definir a un buen mecánico y por qué:
Saber inglés: hoy en día la mayoría de los equipos de diagnosis y la "comunicación" con el coche se realiza con programas informáticos que, o están en inglés o mal traducidos al español. Como la diagnosis es fundamental para una correcta reparación, saber el idioma en el que te vas a comunicar con el coche es prioritario.
Saber interrogar: lo primero que debe hacer el mecánico es preguntar al cliente el motivo por el que trae el coche al taller. Algunos conductores saben algo de mecánica y ellos mismos nos darán buenas pistas, pero la inmensa mayoría no sabrá absolutamente nada de lo que le pasa al auto. El primer diagnóstico es sacarle información al cliente. Es importante concretar cómo sucedió el fallo, si lo hace más con el motor frío o en caliente, al acelerar a fondo o suavemente, al girar a un lado o a otro... Para hacer la pregunta correcta hay que saber mucho de mecánica y de electrónica. Como es lógico, si el cliente se queja de que no le sube una ventanilla no parece apropiado preguntarle si es con el motor frío o caliente. Nada más decirnos lo que le ha sucedido debemos tener una idea de por dónde pueden ir los tiros y hacer las preguntas que acoten al máximo el problema.
No tener miedo a estudiar: históricamente los chicos que se decidían a hacer un módulo de mecánica eran los que no querían estudiar y les gustaban los autos. Si perteneces a este grupo lo más seguro es que no pases de cambiar pastillas de freno en una cadena de mecánica rápida, siento ser así de duro. Un mecánico en la actualidad tiene que estar dispuesto a invertir muchas horas en formarse y estar al día de las tecnologías que vayan surgiendo. En la televisión y en algunas publicaciones se refieren muchas veces a los mecánicos de la Fórmula 1 como "ingenieros". Esto se debe a una mala traducción del inglés, donde Engineer viene de "engine" (motor), no de ingenio como sucede en el español. La realidad es que los vehículos han alcanzado un nivel de complejidad tan grande, que para entenderlos -y así poder repararlos- hay que tener unos conocimientos casi al nivel de los del ingeniero que los desarrolló. Afortunadamente, para facilitar la tarea, los ingenieros hacen manuales de taller para identificar los fallos, pero un manual es como un mapa: si no sabes leerlo no sirve de nada.
Tener conocimientos de electrónica: antiguamente, a un mecánico le bastaba con saber lo que era una batería, una dinamo y un interruptor para dominar la mecánica y la electricidad de un auto. En la actualidad es la electrónica la principal causa de averías en los vehículos y es prioritario dominarla. Si no sabes utilizar un osciloscopio no tienes la menor oportunidad. Saber cómo comprobar un sensor del ABS o un inyector empleando un osciloscopio es básico. También es necesario tener conocimientos sobre redes multiplexadas y sistemas CAN-BUS. Incluso la fibra óptica está siendo empleada con cierta frecuencia.
Hacerse especialista: a medida que los coches se están volviendo más complicados es más difícil poder cubrir todos los campos necesarios para repararlos. Debemos ser conscientes de que los automóviles son diseñados por equipos de ingenieros especializados. Llegar a comprender cómo funciona toda la unidad y saber reparar todo es inabarcable.
Ser millonario: no es necesario si vas a trabajar en un taller de otro, pero si quieres abrir tu propio negocio deberás tener dinero suficiente como para no tener que trabajar. La herramienta es cara, y los modernos equipos de diagnosis lo son todavía más.
EL FUTURO
La mecánica de los coches es cada vez más confiable. Hoy en día son poco frecuentes averías que antes estaban a la orden del día. Apenas se rectifican motores, la dirección asistida ya no falla porque se roma una simple correa (ahora son eléctricas), etcétera. Son los fallos electrónicos y la multitud de sistemas auxiliares que tienen los coches los que más problemas están dando. Para reparar un auto en la actualidad es necesario tener un enorme arsenal electrónico.
Algo tan sencillo como purgar un circuito de frenos exige, en la mayoría de los casos, contar con un equipo de diagnosis compatible con el coche para que abra las válvulas del ABS y el control de estabilidad y poder sacar el aire del grupo hidráulico, además del que pueda haber en las tuberías. Incluso hay coches en los que no se pueden cambiar las pastillas de freno sin un equipo apropiado que pueda entrar en el ordenador del coche y decirle que comprima los émbolos de las pinzas de freno para dejar espacio a las nuevas pastillas.
Con todo esto no quiero decir que la profesión de mecánico vaya a desaparecer, pero desde luego que ya está cambiando y todavía lo hará más. Por otro lado, las nuevas tecnologías son una alternativa de negocio, porque habrá que repararlas y aquí es donde está mi primer consejo: especializarse.
Por ejemplo, un mercado que está en clara expansión en la actualidad es el de los cambios automáticos. Lo complicado es que hay varios tipos de cambios automáticos: robotizados, de convertidor de par, de variador continuo de doble embrague... y, además, requieren de maquinaria especial bastante cara para su reparación.
Otra nueva vía es especializarse en vehículos híbridos y eléctricos. Cierto que son más fiables y tienen menos averías, pero las tienen y en la actualidad apenas hay talleres especializados. Aunque no haya mucha demanda, tampoco hay oferta, así que es una buena alternativa.
Cuando hablo de especialización no me refiero sólo a centrarse en un determinado apartado del automóvil, como los cambios automáticos a los que me refería antes. También debemos acotar a qué marcas debemos dirigirnos. No existe ningún equipo de diagnosis que sea capaz de "comunicarse" con absolutamente todos los coches del mercado. Como estos equipos son caros, lo mejor es que decidas qué tipo de autos son los que más te interesan y centrarte en ellos. Haz un estudio de mercado de cuáles son los que más vas a reparar. No tiene sentido que gastes en un equipo de diagnosis para una marca que va a entrar con cuentagotas al taller.
Otro sector que tendrá un auge enorme a medio plazo será el de la calibración y comprobación de sensores. Aunque el auto autónomo todavía es algo lejano, los automóviles equipan cada vez más asistentes a la conducción. Saber diagnosticar y calibrar una cámara estereoscópica de un sistema de alerta de colisión o de pérdida de carril también tiene futuro.
ESPECIALIZACION
Los talleres mecánicos se irán polarizando y la tendencia es a que queden sólo 3 modelos de negocio para ellos:
Los de mecánica rápida, en los cuales sólo se llevarán a cabo labores de mantenimiento básicas como cambios de neumáticos, aceite, líquido de frenos y refrigerante, así como alineados de dirección.
Los concesionarios oficiales, que seguirán siendo el destino principal para los coches de hasta 5 años de antigüedad.
Los talleres especializados. Del mismo modo que en la actualidad hay talleres de chapa y pintura por un lado y mecánicos por otro o si se nos rompe el parabrisas vamos a un centro especializado, en un futuro a corto plazo iremos al taller que corresponda en función de lo que necesitemos reparar. Esta especialización será por componentes (motor, transmisión, electrónica...) o bien por marcas. Debido al coste de los equipos de diagnosis y a la complejidad de cada modelo, lo natural es que los talleres se centren en grupos de cuatro o cinco marcas como máximo.
REALIDAD AUMENTADA
Ya existen en la actualidad muchos fabricantes de automóviles cuya diagnosis se hace conectando directamente el auto vía internet con su central. En lugar de conectar un ordenador con un programa informático para comunicarse con el vehículo y leer los códigos de avería que hay almacenados en sus unidades de control, el coche se conecta a un router y es el propio fabricante quien recibe los datos del coche y envía al taller el proceso que hay que seguir para reparar los posibles fallos.
El siguiente paso será la plena implantación de la tecnología de Realidad Aumentada. Con ella, los operarios de los talleres tendrán una representación virtual de lo que deberán ir haciendo en cada paso. Por ejemplo, si el coche tiene un fallo en el módulo del navegador, se le mostrará en imágenes el orden en el que deberá ir desmontando y comprobando los elementos. (hwww.motorpasion.com)