A pocos escapata que la llegada de Uber a la ciudad de Buenos Aires originó todo tipo de conflictos, en especial con el gremio de los taxistas, que decidió presentarles batalla y hacer todo lo posible para que no pueda consolidarse en el país. A diferencia del difícil momento que atraviesa la firma de servicios de transportes online en la Argentina, en Estados Unidos la cosa es muy diferente.
El CEO de Uber, Travis Kalanick, reveló que este mes agregarán a su flota vehículos equipados con capacidades autónomas. La ciudad de Pittsburgh será la primera en presenciar la llegada de estos vehículos, que luego se extenderá a otras localidades de Estados Unidos.
Para llevar a cabo esta propuesta, que marcará un antes y un después en el sistema de transportes, la aplicación firmó un acuerdo con el fabricante sueco Volvo por una inversión de aproximadamente 300 millones de dólares, a partes iguales, para desarrollar estos vehículos. En un principio serán desplegados alrededor de cien Volvo XC90 modificados con equipamiento para manejo autónomo. Cada unidad será supervisada por un ingeniero, que podrá tomar el volante cuando sea necesario o la situación lo requiera.
A bordo del vehículo también irá un copiloto que se encargará de tomar notas. Ambos llevarán una PC refrigerada por líquido en el baúl que se encargará de almacenar datos del viaje y el recorrido. Uber será el dueño de los coches y añadirá el sistema de control para poder moverse y recoger pasajeros en las ciudades.
¿LO QUIERE CON, O SIN...?
Y lo realmente innovador tienen que ver con que a la hora de pedir un transporte a través de la app, el usuario se topará de manera aleatoria con un vehículo con o sin tripulante. Según explicaron desde la firma, las reacciones, opiniones y sensaciones de las personas serán clave para desarrollar este tipo de servicios, aunque contarán con una persona, en el asiento del conductor que servirá como supervisor.