Un episodio que generó preocupación en la comunidad educativa se registró este martes en la localidad de Bella Italia, cuando un alumno de 10 años asistió a clases con un arma de juguete en su mochila, lo que derivó en la intervención policial y la activación del protocolo preventivo.
De acuerdo a la denuncia radicada en sede policial, el hecho ocurrió alrededor de las 13:20 en la Escuela Armando Williner N° 1382, luego de un aviso al servicio de emergencias 911 que alertaba sobre la presencia de un estudiante con un elemento que aparentaba ser un arma.
Ante esta situación, la directora del establecimiento tomó intervención inmediata. Según consta en el informe, tras ubicar al menor se constató que el objeto era una pistola de plástico, que se encontraba dentro de su mochila. El niño fue trasladado a la dirección, donde se dio aviso a la policía y posteriormente a su padre.
El adulto manifestó no haberse percatado de que su hijo había llevado el juguete a la escuela. En tanto, desde la institución se explicó que el contexto del hecho está vinculado a una actividad prevista para el 1° de mayo, en la que los alumnos representarán distintas profesiones, entre ellas la de policía. No obstante, se había indicado previamente que no debían llevar elementos que simularan armas.
El objeto fue secuestrado de manera preventiva por las autoridades. La fiscal adjunta especializada en Responsabilidad Penal Juvenil en Rafaela, Carina Gerbaldo, determinó que no existió delito, aunque dispuso la apertura de un legajo de investigación y la intervención de organismos vinculados a la niñez, en línea con los protocolos vigentes.
El episodio vuelve a poner en foco la sensibilidad que atraviesan las comunidades educativas de la región. Durante la última semana, se registraron en Rafaela diversos casos que incluyeron amenazas, bromas de mal gusto y la presencia de objetos peligrosos o réplicas de armas en escuelas, situaciones que obligaron a activar mecanismos de prevención y encendieron la alarma en autoridades y familias.
Este clima de preocupación se profundizó tras el trágico hecho ocurrido en San Cristóbal, donde un adolescente de 15 años asesinó a otro de 13 dentro de un establecimiento educativo. A partir de ese caso, la atención sobre posibles situaciones de riesgo en ámbitos escolares se intensificó notablemente.
Si bien en el caso de Bella Italia no hubo personas heridas ni situaciones de violencia concreta, la rápida intervención de las autoridades permitió encauzar el episodio dentro de los canales institucionales, reforzando la importancia de actuar con prevención ante cualquier señal de alerta.