Información General

¿Un país con poca memoria o sin memoria?

Si analizamos los medios públicos de difusión, corroboramos un cúmulo de información que a veces coincide, a veces se diferencia o directamente es opuesta, pero es información al fin. Cada persona tiene la libertad de escuchar, procesar y decidir por sí mismo.

Ahora me pregunto ¿somos capaces de pensar por nosotros mismos? O es que escuchamos a los demás y nos mimetizamos… por ejemplo alguien dice Nisman se suicidó y muchos adhieren porque lo dijo tal o cual persona… o a Nisman lo asesinaron y como lo dijo otro bando adhiero a esa postura…pero … qué pienso realmente… pienso si yo creo que pudo tener motivos para suicidarse o si es un absurdo o si es coherente la presencia de tanta gente en una escena de crimen. En otro orden de cosas…un medio reconocido saca una información contra un político X y empezamos a dudar aunque siempre tuvimos una idea clara de esa persona. O… Mangeri primero era inocente y después todos dicen que es culpable y existen pruebas adulteradas para algunos y no para otros…¿en quién creemos?

Y vuelvo a preguntarme: ¿somos capaces de hacer un análisis propio, con una observación minuciosa, con una postura personal?

Por qué digo todo esto, porque me preocupa un país cuyos habitantes deciden por intereses creados y no por convicción, por imitación y no por conocimiento… me preocupa un país cuyos habitantes están tan desorientados que eligen siempre las mismas cosas por no arriesgar a un cambio… me preocupa un país en donde para decidir algo tengo que escuchar al vecino, o para votar un candidato escucho sólo una campana porque me dijeron que los otros son inoperantes… pero… y yo qué creo.

Un día me detuve a mirar una plaza de mi ciudad, la gente que pasaba…algunos hablaban solos, otros iban abstraídos, otros hablaban por celular y yo me decía a mí misma, cuando uno crece debería crecer en sabiduría pero en este país no lo demostramos…¿por qué será? Las autoridades de mi país están preocupadas y ocupadas en echar literalmente a un juez que en ningún momento demostró fallas profesionales, pero como a algunos les conviene que se vaya seguramente no va a estar lúcido y pretenderán destituirlo. Hay gobernantes democráticos que fueron por poco echados a empujones cuando hoy al vicepresidente ni siquiera se lo separa del cargo hasta que se demuestre su culpabilidad o no, también se votan con urgencia leyes sin un análisis exhaustivo o se abusa por tener mayoría… qué te hicieron querido país que no te dejan crecer, parecería que te condenan a caer por una pendiente sin final y condenan al que trabaja a pagar lo que no gasta.

Sinceramente no voy a defenestrar a nadie porque sé que como cristiana no debo, pero sí puedo pedir a los habitantes de este querido país que voten con inteligencia y convicción, que no se dejen “engañar” por unos pesos más o por un cargo o por una propiedad, que sean conscientes de lo que elijan… no porque me importe que voten lo que yo voto, que por otra parte nadie lo sabe, sino para que sean responsables como ciudadanos y comprometidos con la Nación y lo que es más importante con los hijos, nietos y herederos de este bello país.

Si llegara a la ancianidad seguiría pensando igual, miraría a través de una ventana y sentiría nostalgia, en la infinitud del horizonte se perdería el límite del mundo visible, pero no la visibilidad de mi Patria querida y me iría de este mundo luchando por lo que creo y no por lo que los otros creen, al menos espero y ansío encontrarme cara a cara con Dios y poder mirarlo sin máscaras, con el rostro de la honestidad, con errores pero no por conveniencia sino por convicción… cuidado, algún día habrá que darle cuentas al Supremo… ¿y qué le diremos si opinamos por lo que otros opinaron, si vemos sólo lo que otros vieron y si creemos en lo que otros creen y lo que es más triste si luchamos por los ideales de otros y nos fuimos de este mundo sin saber cuáles eran nuestros propios ideales?

Siento que la Argentina es un país en general con poca memoria o lo que es peor ¿sin memoria?

Autor: Alicia Riberi

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web