María Verońica Huaco del Carpio, es una profesional que dedica a su tarea con absoluta pasión, ha incursionado en la enología, es sommelier, y ahora también es sommelier de té, una especialización esta última que se ha convertido en un verdadero atractivo en las grandes urbes y en nuestra zona está empezando a despegar, merced a la tarea que ella viene desarrollando, absolutamente enamorada de su actividad, brindó detalles de su labor y resaltó que en la actualidad se ocupa de promocionar el consumo de té en hebras, en sus distintas variedades.
Para que tengamos conocimiento de sus bases nuestra visitante hizo un repaso de parte de su formación de nivel superior, resaltando que ostenta el título de una tecnicatura en enología y cuenta en su haber un curso superior de sommelier, y en relación a su incursión en este campo hizo saber que “primeramente fue la gastronomía lo que me llevó a trabajar en un hotel importante en Rafaela, hará 25 años atrás, no había, en esa época, absolutamente nada en lo que respecta a especialización gastronómica, ni siquiera estaba el IGA -Instituto Gastronómico Argentino- en Rafaela, yo hice administración gastronómica en Rosario.
“Esta es una profesión que siempre lleva a especializarse en vinos, o en comidas y demás, me surgieron las dos cosas porque creo que comidas y vinos van de la mano. Entonces comencé con vinos, lo hice en Buenos Aires porque en la Provincia no había ningún sitio donde especializarse, no estaba el Gato Dumas, donde ahora dan la carrera de sommelier, así que yo tuve que hacer la tecnicatura en enología en Buenos Aires.
Respondiendo a una consulta remarcó que en esta especialidad "el ambiente es muy machista, pero la mujer es mucho más sensible a ese tipo de cosas, digamos que es un poquito más seria en cuanto a eso, ya que está en un ambiente machista y tiene que demostrar que sabe, es más, de todos los sommelier que están por recibirse vamos a ser dos mujeres y va a haber cuatro sommelier varones".
Agregó que esta especialidad "se puso de moda, mucha gente estudió y hay mucha oferta, entonces los trabajos no son tan bien pagos, muchos están empleados en una bodega y tienen que hacer promoción de ese vino de punta a punta, y para una mujer a veces es complicado, porque si tiene hijos, familia, se le complica. En mi caso estoy sola con un hijo y ahora tengo un negocio dedicado a eso, que es el bar, entonces me dedico todo ahí, pero si tuviese que trabajar para una bodega, estaría casi toda la semana fuera de mi casa, a mi hijo no lo vería y los fines de semana en las exposiciones.
SOMMELIER DE TE
Como puede apreciarse en diversas publicaciones capitalinas el acercamiento al té -en hebras-, en sus distintas variedades -surgen a causa del proceso de elaboración- es un verdadero boom que ha capturado el interés del público, hace poco Verónica logró graduarse convirtiéndose en sommelier de té.
Cuando le señalamos que está en las antípodas del vino no dudó en puntualizar que "son dos bebidas muy nobles, y ambas puede combinárselas con la comida, según el momento, y los dos son en momentos de esparcimiento, el té para tomar con una amiga, para el momento cuando uno está solo o cuando está acompañado, y el vino también. El vino sirve para cuando uno está solo, cuando uno está acompañado, para compartir en familia, y el té también.
«Digo que tanto la gastronomía y las actividades de la vida del ser humano son artísticas, el té tiene mucho que ver con lo artístico y también con la sensibilidad de las personas.
En cuanto a su tarea en esta especialidad remarcó que "como promocioné el vino en su oportunidad, ahora comienzo a hacerlo con el consumo de té en hebras. Cada hebra requiere su temperatura en el agua y su tiempo de infusión, tiene 5 o 10 minutos de preparación en los cuales uno tiene que estar prestando atención al té".
Puso énfasis al señalar que "el año pasado me recibí, dentro del departamento Castellanos soy la primera y la única sommelier de té, y empecé a hacer eventos con las distintas variedades de té. El té es uno solo, pero distintos modos de procesamiento hacen que sea verde, blanco, negro, estoy empezando a promocionar en el bar que está en un supermercado importante del centro, el té en hebras, cómo se consume, con qué temperatura, cuánto es el tiempo de infusión y hago determinados eventos, cada dos meses propongo algo distinto, por ejemplo en julio hice el evento del día del amigo, para el día de la primavera hice otro, habrá otro en noviembre".
«Hay que tener en cuenta que con el té van un montón de cosas, la ceremonia del té, hay ceremonias orientales y occidentales, pero las dos se mancomunan con respecto a la vajilla, a la mantelería , todo un ritual, y es muy lindo porque no se termina nunca de aprender ».