Por Julia Kalbermatten. - Siempre me ha interesado el aspecto social de mi país y cuando tengo la oportunidad de viajar observo la de otros países a los cuales voy. Esta vez observé el aspecto social de España, puntualmente Granada. A mí me consuela que a pesar del estado actual de España, los días de aquellos ciudadanos son mucho mejores que los de aquí. Conocí un matrimonio de profesores jubilados (Juan y Nora) que viven en Granada, con los cuales salimos, almorzamos en su casa. La poseen en esa ciudad, y a su vez tienen una casa en un pueblo cercano para cuando el sol los agobia en esa ciudad, y otra en otro pueblo, todas instaladas, sólo se suben a su automóvil y nada más. Tienen dos hijos ya universitarios recibidos que trabajan uno en España y otra en Holanda. En resumen, trabajaron, educaron a sus hijos, lograron lo que tienen y ahora disfrutan de su jubileo.
Cuando desayunábamos con mi hija en el bar "La Gioconda", cerca del hotel veíamos a otros jubilados desayunando o almorzando o cenando por lo cual preguntamos a Juan si eso era una costumbre, lo que afirmó nuestras suposiciones. Así, de lunes a viernes y los fines de semana se ve algo de gente joven. Allí como en otros lugares se desayuna más económico que en mi ciudad. Salíamos satisfechas como para iniciar los recorridos: La Alhambra, Albaysín y La Cartuja. Todos esos lugares te llevan un día recorrerlos, es tanta la riqueza en conocimiento que lo hicimos por etapas para poder procesar mentalmente tanta historia. Juan (nuestro cicerón) es una enciclopedia, había que detenerse y procesar y con agua de por medio descansábamos, y a seguir.
España es más económico si lo comparamos con La Haya o Rafaela, siendo La Haya más económica que mi ciudad. Al regreso fui a un bar frente a un sanatorio y pagué un capuchino más caro que en esos dos países. Allá los carteles con la palabra "sale" 70% son muy comunes.
A través de la TV española seguía, todos los días que estuve, los cambios sobre la educación. Allí los padres mayoritariamente se comprometen y en cualquier nivel juntan firmas para llegar a un punto de acuerdo. En esa oportunidad era para que se vuelva a dar tareas para el hogar y mayor promedio al nivel primario, como siempre había padres que se oponían a esa postura. Se esgrimía que los niños llegaban al otro nivel sin el hábito del estudio y así fracasaban en el otro nivel siguiente superior, con una base deficiente, sumado a esto la demanda del mercado a mayor conocimiento.
En lo político hay una mayor madurez. Comparado con los nuestros, los debates parlamentarios se televisan (no todos) siempre y cuando haya hechos puntuales que al pueblo le atañen directamente, porque a veces los puntuales del gobierno, no son los de aquellos (resultados de la globalización). Por ejemplo, cuando el presidente (Rajoy) tiene que ir a las reuniones de la Unión Europea o con el FMI, se reúne previamente con el secretario general del partido mayoritario opositor, a veces en La Moncloa, discuten y se llega a un acuerdo y viaja en ciertas oportunidades con Rajoy a esas reuniones. Hay madurez política, hay diálogo, hay ganas de hacer bien lo que les corresponde, para beneficio del ciudadano.
Tiempo atrás el ciudadano le venía reclamando a los políticos una rebaja a sus sueldos. Después de tanto remar lo están por lograr. Fundamentan que ya ellos lo hicieron y por lo tanto deben -no deberían- hacer lo que ellos ya efectuaron. Llegamos a Málaga, desde donde fuimos a Granada, tomando un bus que dista una hora y media. La topografía en ese recorrido se asemeja a nuestras sierras de Córdoba, todo es autopista, se ven fábricas, casas y lo libre del terreno está sembrado. Todo se aprovecha. En Granada hay ríos por debajo de avenidas importantes, estos se producen por el deshielo, todo funciona, todo lo han resuelto para un bien común, allí el agua se puede tomar de cualquier canilla, sea pública o privada.
Hay muchos pasivos y pocos activos, el problema es la falta de trabajo joven (como ellos dicen), sumando a esto la inmigración africana y asiática.
Noté que el pueblo se compromete, exige, no espera a alguien como a un mesías y si sale bien, disfruta por el otro logrado. Ejemplo para copiar. Los políticos cuando lo medular del país lo requiere, dejan sus yoismos, saben que el soberano (pueblo) así lo exige. Otro ejemplo a copiar.
Aquí, en su mayoría se considera el ombligo del mundo, seguimos cosechando fracasos. Desde el resentimiento nada positivo se puede lograr para el soberano, siendo esto décadas de frustraciones. Todo está parcializado, muchos piensan,(desde lo más alto a lo más bajo) si estoy bien los demás que sigan trabajando, rasguñando. Pareciera que esta copa tiene su capacidad de contención demasiado grande, nunca se llena, nunca se derramará.