Por Marilú Colautti, (Redacción LA OPINION). - En la carpa del Circo ayer se ofreció en tres funciones un estupendo trabajo a través de una adaptación de Claudio Gallardou teniendo como base El Fausto Criollo de Estanislao del Campo, llevada a escena por el elenco El Fausto Criollo, de Buenos Aires, bajo la dirección Marcos "el Bicho" Gómez y la actuación de Luciano Medina, Franco Moix, Germán Zita, Mercedes Di Napoli y Martín Bontempo - reemplazado ayer por Matías Ocanto-.
La pieza ofrecida bajo la mecánica del clown y con la mirada humorística de un guión que supo llevar a la platea, de todas las edades, a seguir con indeclinable interés la propuesta, es un meritorio trabajo de cinco actores, sabiamente dirigidos y con un libro que reflota la añeja historia con un pincelada humorística y descontracturada que arrancó sinceras carcajadas y cálidos aplausos.
El hilo básico de la historia -el Dr. Fausto que entrega su alma al diablo para alcanzar el amor de una mujer- es el mismo pero con un Mefistófeles con mucha gracia, al igual que todos los personajes, los cuales se manifiestan a través de la música, el canto y la dinámica actividad del clown logrando una permanente y deshinibida participación de la platea, que desde el comienzo y hasta el saludo final no cesó de aplaudir, vivar, responder o sugerir a los personajes.
Un espectáculo estupendo, que además apuesta a rendir homenaje a lo que fue el Circo Criollo que como característica ofrecía siempre una representación teatral.
Todos los actores brindaron un trabajo sumamente valioso y lograron una maravillosa comunicación con el público, y así lo expresaron en el saludo final, cuando además dieron a conocer la alegría y satisfacción que los embargaba por poder compartir una función en la que se entremezcló público de todas las edades generando una gran conexión entre la platea y el escenario.