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Vencer contradicciones

Todos tenemos contradicciones internas. Para explicarlo es cuando dos ideas se contradicen, piensa una cosa y hace otra, o dice una cosa pero siente otra. Por ejemplo: sabemos que cuidar la salud es bueno pero comemos cualquier porquería. Sabemos que debemos usar el cinturón de seguridad pero no lo usamos. Lo mismo pasa con el casco. Esta verdad natural me lleva a investigar en el plano espiritual el fenómeno de las contradicciones. 1ª Reyes 18:21 Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra. Y en Santiago 1:8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos Dios no tiene problemas con nuestras contradicciones; el inconveniente es que -cuando no las expresamos, ni buscamos quebrarlas- se transformarán en una atadura que no nos permitirá funcionar en victoria. Pedro le dijo: "Señor nunca te dejaré"; Jesús respondió: "Me vas a negar antes de que cante el gallo". 

Más adelante, la Biblia relata que el Señor le preguntó tres veces (porque tres fueron las negaciones): "¿Me amas?". De esa manera quiso decirle: "Me negaste, pero te estoy restaurando". Judas no amaba al Señor, porque tenía muchas luchas internas pero nunca se acercó a confesarle que "era ladrón y le gustaba la plata". De la misma manera, una persona adicta a la pornografía, a la bebida, a la violencia, o que se droga, miente, maltrata a sus hijos y no lo confiesa, vivirá atado. Se meterá en una cárcel espiritual y emocional que no le permitirá vivir en plenitud. La contradicción hecha una atadura va creciendo y roba la bendición.

Hay tres cosas que producen ataduras por no resolver las contradicciones: en primer lugar la falsedad; son esas personas que usan máscaras, que dicen una cosa y hacen otra. Se transforma en un doble discurso. En segundo lugar las mentiras; se hacen un estilo de vida, mienten en todo y por todo. Esto le pasó a Isaac según el relato bíblico (parafraseado), estaba casado con Rebeca que era hermosa y cuando fueron a cierta región tuvo miedo a que lo mataran por quedarse con ella y por eso dijo que era su hermana. Prefirió que la tomara otro hombre con tal de seguir vivo. Hasta que el rey los vio juntos y descubrió la mentira. Isaac declaró su temor y el rey (que era un pagano) lo exhortó por la estupidez que hizo. En tercer lugar llevar una doble vida; por ejemplo, el hombre que manejaba un camión y tenía dos familias. Pero un día se descubrió su doble vida y perdió ambas.

Busca ayuda cuando es una simple contradicción; el poder de la confesión hará que la contradicción pierda su fuerza. Hay algunas señales de los que están atados, algunos quieren impresionar a los demás, son los que traen el currículum debajo del brazo, muestran lo bueno que tienen. O los que manipulan con su dolor poniéndose en víctima sólo para impresionar porque tienen algo oculto, ataduras que no están rotas.

Otros viven evaluando a los demás; dicen: "Acá hay hipocresía" el que ve hipocresía suele ser el más hipócrita, porque "el que ve la paja en el ojo ajeno tiene una viga en el propio". Pone atención en los que dicen: "Acá está todo mal" y viven señalando, juzgando, condenando, porque están atados y no han confesado. Ellos dicen: "Al único que confieso es a Dios y me alcanza", pero la procesión va por dentro.

Una contradicción normal se transforma en atadura cuando no se confiesa. La persona vive oculta, negando sus aspectos negativos porque tiene miedo al rechazo o simplemente cuidar su imagen ante los demás. Cree que si confiesa su debilidad lo rechazarán y la imagen que muestra es para agradar a los otros. Debo ser íntegro, igual en todos lados. Los textos que vimos nos muestran a Isaac con un doble discurso. Luego Elías nos desafía a no claudicar entre dos pensamientos. Y al final encontramos a Santiago advirtiéndonos de los peligros del doble ánimo. Integridad viene del vocablo latín "integritas", de una sola piedra, de una sola roca, de una forma, sin fisuras, entero. Cuando saltó la contradicción de Isaac (que tenía un Dios grande pero mentía), el rey, la sacó a la luz. Isaac ya no tuvo que mentir más porque fue descubierto, no tuvo más miedo de la gente, no necesitó agradar a nadie más, entonces ese mismo año prosperó al ciento por uno en medio de la sequía. Ya no tenía cosas escondidas. Juan dijo: "si uno dice que no peca le hace a Dios mentiroso".

Durante años la Iglesia era "súper espiritual", todo era "maravilloso", nadie decía nada y se ocultaba adulterio, la fornicación, la pedofilia y otros tipos de pecado, porque todos llevaban máscaras. Isaac resolvió la lucha cuando confesó y Dios lo prosperó. Dios hará cosas poderosas con hombres que reconocen sus limitaciones, confiesan y se humillan. 1ª Corintios 10:12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. Cuando hay dos ideas opuestas se produce la lucha interior: la idea de Dios y la idea anti-Dios. Al confesar se rompe el poder del silencio y la voz negativa pronto perderá fuerza. Cuando aprendo a descansar en Dios, cuando me esfuerzo en ser íntegro se cumple la palabra:  “Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará nuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7)

Autor: Carlos Terranova

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