Locales

Viglizzo : “No se ha podido demostrar que existe una relación lineal entre el cáncer y el uso de los fitosanitarios”

El Dr. Ernesto Viglizzo durante la reunión con los concejales rafaelinos en formato virtual.
Crédito: PRENSA CONCEJO

El Ingeniero Agrónomo y Doctor en Ciencias Agronómicas e Ingeniería Biológica Ernesto Viglizzo, brindó a los concejales una charla técnica sobre fitosanitarios, tema que nuevamente toma protagonismo en la agenda local. A partir de las 9:00, y de manera virtual, el destacado profesional ofreció su mirada sobre la aplicación de productos fitosanitarios, en especial en áreas periurbanas, y la relación con la salud. Todo un tema (o problemática) en un país y en una región donde la agricultura es uno de los motores de la economía.

Este nuevo capítulo tiene su origen en el año 2021, cuando la ordenanza N° 5331 impulsada por el exconcejal Leonardo Viotti, hoy Intendente, propuso en el artículo 4° llevar de 200 a 50 metros el límite agronómico para las fumigaciones, quedando permitido hacerlo con productos biológicos u orgánicos a partir del metro 51. Ese mismo mes, el entonces intendente Luis Castellano vetó parcialmente ese artículo y suspendió su aplicación por seis meses, a la espera de mayores estudios técnicos.

Al mismo tiempo, organizaciones ecologistas plantearon la situación ante la justicia con el patrocinio del Dr. Enrique Marchiaro, lo que derivó en una medida cautelar en agosto de 2022 que suspendió el nuevo límite establecido por la ordenanza.

En tanto, en marzo de 2023, quedó firme la sentencia dictada por el juez Civil y Comercial de Rafaela, Matías Colon, al considerar regresiva la reducción de las distancias de protección y haberse aprobado sin estudios previos de sus efectos en la salud y el ambiente.

También había exhortado al Concejo Municipal a elaborar una nueva ordenanza basada en evidencia científica, con participación ciudadana y evaluaciones ambientales. Al no haberse realizado hasta ahora -una deuda de los legisladores locales-, este año hubo una nueva intervención judicial, por lo que el debate se activó para cumplir con el reclamo judicial.

La presidenta del Concejo Mabel Fossatti agradeció el acompañamiento de algunos representantes de Productores Unidos (ACPUR) en la sala, y dijo que la idea “es reunir fundamentos que ayuden a redefinir el límite de las aplicaciones periurbanas, teniendo en cuenta la resolución judicial que ha cuestionado una parte del articulado de tal ordenanza”.

El Dr. Ernesto Viglizzo, que cuenta con una destacada trayectoria institucional, docente, en organismos internacionales, evaluaciones, publicaciones y asesoramiento científico, expuso fundamentos técnicos y científicos vinculados a los fitosanitarios. Fue el primero de un grupo de especialistas que participará en una ronda de consultas organizada por el Concejo para acceder a información de jerarquía que permita, luego, rehacer la ordenanza.

Al iniciar su exposición, Viglizzo recalcó que “en los últimos años se abusó de consignas y slogans en todo lo que tiene que ver con los pueblos fumigados con agrotóxicos, disparando señales de alarma en todo el país”.

“Con una sorprendente ligereza se ha atribuido a los fitosanitarios provocar enfermedades como parkinson, demencias, distintos tipos de cáncer, mal formaciones, abortos, etc. La consecuencia de eso es lo que da lugar a estas reuniones ya que se multiplicaron regulaciones en distintos lugares del país con el riesgo de que miles de hectáreas con alta productividad se puedan convertir en tierras improductivas por dificultades de aplicación de ciertas tecnologías modernas que se utilizan para combatir plagas, malezas, enfermedades, etc. “, sostuvo.

Dijo además que "tenemos que aceptar que todos los fitosanitarios son sustancias potencialmente tóxicas si se los administra mal. Y advirtió que también son sustancias peligrosas y potencialmente tóxicas muchos medicamentos y fármacos de uso humano que no son bien administrados, ocurriendo otro tanto con plaguicidas domésticos, y una galaxia de sustancias que a diario contaminan nuestro medioambiente".

 

Los concejales durante la exposición del Dr. Viglizzo.

“El villano histórico siempre fue el glifosato; siempre ha estado en el foco central de las críticas y en general se ha tendido a asociarlo con el cáncer. Aún así, en el 2023 la Comisión Europea, después de recopilar unos 16.000 estudios científicos, volvió a clasificar al glifosato como una sustancia no cancerígena y aclararon que no existía un nivel de riesgo que indicara su prohibición. Tampoco existe una relación probada entre enfermedades neuro degenerativas o alteraciones embrionarias”, aseguró Viglizzo, quien cuenta con una amplia trayectoria como investigador principal del CONICET y del INTA.

En cuanto a los estudios científicos, dijo que se ha demostrado que los centros urbanos generan contaminaciones concentradas y continuas, donde hay contaminantes primarios que afectan la salud, por ejemplo, el monóxido de carbono. En cambio, en las áreas rurales, las contaminaciones que pueden generarse por el uso de plaguicidas son desconcentradas o desparramadas en espacios grandes y discontinuas.

Es un punto muy importante no confundir una contaminación de índole urbana de lo que es una de tipo rural. Con estos datos, la ciencia va contribuyendo a desbaratar el relato que va surgiendo. En conclusión, los contaminantes que producimos en las grandes ciudades claramente tienen un impacto en la salud humana mucho mas grande que pueda tener la contaminación de tipo rural”, afirmó.

Dijo además que hay una serie de recomendaciones técnicas, que si se siguen fielmente, disminuyen mucho el riesgo de utilización de plaguicidas rurales, como el no hacer aplicaciones terrestres ni aéreas en días ventosos a fin de evitar la deriva. A su vez, dijo que el productor es consciente que las aplicaciones aéreas tienen mayor riesgo que las fumigaciones terrestres, porque los productos pueden caer fuera del lote que se está fumigando.

En relación a las distancias, Viglizzo -doctorado en ciencias en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica- informó que en aplicaciones terrestres son muchos los ensayos que han demostrado que con una brisa de 10 km/h, las gotas más finas pueden derivar en 120/130 metros, no 1000, 2000 o 3000 metros. Y las gotas más gruesas, derivan en mucho menos al aplicarse pastillas anti deriva.

“Hoy existe suficiente conocimiento técnico para minimizar esos impactos. Entonces, uno se pregunta que sentido tiene determinar al voleo distancias de aplicación que en la práctica no tienen demasiado sustento”, dijo al respecto.

Viglizzo brindó también información sobre estadísticas en salud. En un informe de hace una década en un centro sanitario de Buenos Aires, se detalló que menos del 3% de las intoxicaciones tratadas allí provenían de plaguicidas agrícolas.

En otro informe de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes de Argentina, sobre un total de 4.700 consultas de intoxicación, los plaguicidas rurales fueron responsables de apenas el 6%.

Sobre el cáncer, según el Censo Nacional Agropecuario del 2018 y el Instituto Nacional del Cáncer, provincias desérticas donde no hay cultivos extensivos y que tienen un mínimo uso de plaguicidas agrícolas, registraron índices de mortalidad por cáncer hasta un 25% mayor que en provincias con uso territorial extenso de fitosanitarios, como por ejemplo Buenos Aires.

“Yo no trato aquí ni de culpar ni de ex culpar a los fitosanitarios de uso agrícola. Simplemente, lo que estoy diciendo es que muchas de estas enfermedades son multifactoriales. No se ha podido demostrar que existe una relación lineal entre el cáncer y el uso de los fitosanitarios. Esa es la realidad. No tenemos que ser reduccionistas y creer que un solo factor desencadena necesariamente cáncer u otras enfermedades”, aseguró.

Por otro lado, el especialista expresó que el uso de fitosanitarios tiende a estar excesivamente regulado en muchos municipios, interpretándose como base ideológica, y un intento de “disciplinar” a un sector productivo a través de regulaciones, prohibiciones y acciones punitivas.

“Esas regulaciones que se intentan aplicar son redactadas por agentes estatales o incluso por profesionales que no tienen un conocimiento profundo en el tema. Y así aparecen algunas regulaciones que parecen un delirio”, manifestó Viglizzo con ejemplos.

Por último, consideró que desde el Estado es difícil identificar el origen de una intoxicación, y además se estaría regulando la actividad profesional, de alguna manera desconfiando sobre el uso de las buenas prácticas de los profesionales.

Luego de una serie de consultas por parte de algunos concejales, y tras el agradecimiento de Fossatti por sus valiosos aportes, se dio por finalizada la primera charla de la mañana que marcó el inicio de un debate destinado a reescribir una ordenanza, proceso sobre el cual se posa la mirada de la justicia y, mayormente, de organizaciones ecologistas y vecinos.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web