Mateo Pulcini vivió su debut absoluto en el Masters donde cerró una semana inolvidable más allá del resultado deportivo. El argentino, campeón del Latin America Amateur Championship 2026, culminó su participación con una vuelta de 78 golpes para un total de 159. “Hoy me sentí más cómodo, venía bien, pero tuve un poco de mala suerte en el bunker del 12, me quedó huevo frito y terminé haciendo doble bogey. A partir de ahí, cayó mi nivel y empecé a cometer algunos errores que en esta cancha se pagan caros”, explicó el jugador de Río Cuarto, Córdoba, graduado en la Universidad de Arkansas, al sitio de la Asociación Argentina de Golf.
Pulcini puso en valor todo lo vivido durante la semana en Augusta, destacando el significado de esta experiencia en su carrera: “Me voy muy contento de esta semana, fue algo que siempre voy a recordar y me llevo todo lo bueno. Venir acá fue un sueño. Los disfruté mucho. Tengo que agradecer al Masters, The R&A y la USGA por el enorme regalo que nos dan de poder jugar tres Majors”, señaló Pulcini, con una mirada puesta en el futuro.
La semana representó para él un paso fundamental en su carrera. Pulcini experimentó por primera vez la magnitud de Augusta National, un escenario donde la curva de aprendizaje es tan exigente como inevitable. El argentino, que obtuvo su lugar en el Masters tras consagrarse en Lima con una memorable victoria en el LAAC, suma ahora una experiencia invaluable que tendrá continuidad en los próximos meses, cuando dispute el US Open y The Open Championship, los otros dos Majors que forman parte del premio al campeón del LAAC.
Por su parte, Ángel Cabrera, campeón del Masters en 2009 y subcampeón en 2013, no encontró su mejor versión durante la semana. En un Augusta National GC que se presentó especialmente exigente en distancia para el cordobés, cerró con 81 golpes para un total de 160. El mexicano Carlos Ortiz fue el mejor de los representantes de la región. Tras un comienzo complicado, logró una leve recuperación con una vuelta de 75 golpes, finalizando con 155, mientras que el colombiano Nicolás Echavarría, participante del LAAC en 2015, firmó una tarjeta de 78 golpes para un total de 157.
La otra cara de la moneda está bien arriba del tablero porque en la cima se dictó una cátedra de golf. El defensor del título, Rory McIlroy, brindó una verdadera exhibición con una ronda de 65 golpes, destacándose especialmente en el cierre con seis birdies en los últimos siete hoyos. El norirlandés no solo reafirmó su favoritismo, sino que dejó en claro su intención de ir por un logro histórico: convertirse en el primer jugador en ganar el Masters en años consecutivos desde Tiger Woods en 2001 y 2002.