La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf) anunció este jueves su rechazo oficial a la propuesta de la Fifa para vender participaciones de sus torneos mundiales a inversionistas particulares. La decisión se tomó tras una reunión de emergencia y se alinea con el boicot previo anunciado por la UEFA contra la iniciativa impulsada por Gianni Infantino.
El organismo comunicó su postura a través de un documento oficial luego de un encuentro virtual con las 41 asociaciones que integran la región. Los miembros manifestaron su preocupación por la falta de transparencia y el "plazo artificialmente corto" impuesto para la aprobación del proyecto.
La Concacaf cuestionó la necesidad de captar capitales privados para financiar los programas de desarrollo conocidos como Fifa Forward. El organismo recordó que el reciente Mundial fue el más rentable de la historia, generando recursos suficientes para la institución.
"La historia ha demostrado a la familia del futbol lo que sucede cuando los responsables del deporte pierden de vista estos valores", advirtió el comunicado. La confederación también criticó la ausencia de revisiones técnicas por parte de los órganos de gobierno pertinentes antes de presentar la oferta.
Statement on behalf of Concacaf and its 41 Member Associations https://t.co/4ea96cuFCu 🔗
— Concacaf Media (@ConcacafMedia) July 30, 2026
Asimismo, instaron a sus representantes en el Consejo de la FIFA a dialogar sobre el uso de las "vastas reservas existentes" de la entidad. El objetivo es que estos fondos acumulados se utilicen directamente para el desarrollo del fútbol regional sin recurrir a terceros.
Esta resolución debilita la posición de la conducción de la Fifa, que ahora enfrenta la oposición de los dos bloques con mayor peso comercial del planeta. La Uefa ya había adelantado que sus equipos no participarían en las competiciones si se permitía el ingreso de capitales externos.
El comunicado de Concacaf exige que el presidente de la FIFA garantice que todo asunto siga los procesos de gobernanza adecuados. Esto implica que cualquier cambio estructural debe ajustarse estrictamente a los Estatutos vigentes de la federación internacional.
La confederación busca así asegurar que la financiación para el crecimiento del deporte en Norteamérica y el Caribe se mantenga bajo control institucional. El conflicto abre una etapa de incertidumbre sobre el financiamiento de los futuros torneos mundiales y la gestión de la máxima entidad.