En el análisis de Iván Juárez, el empate 0 a 0 ante Tristán Suárez no fue un resultado de circunstancias, sino el producto de un plan ejecutado con rigor. Tras la opaca imagen dejada ante Güemes, el técnico albiceleste necesitaba que su equipo recuperara los conceptos básicos: presión, marca y protagonismo. Y en Ezeiza, según su visión, Atlético de Rafaela volvió a ser.
La superioridad conceptual
Juárez fue claro al ponderar el rendimiento de sus dirigidos por sobre el del escolta de la Zona B. "Fuimos superiores a Tristán Suárez. Sabíamos cómo jugaban ellos, que suelen sumar mucha gente en ofensiva, y los presionamos donde debíamos. Tuvimos ocasiones claras, como la de Flores que tapó el arquero, mientras que ellos prácticamente no generaron peligro", analizó el DT, remarcando la neutralización del rival como el primer gran éxito de la noche.
Para el entrenador, la clave estuvo en la intensidad sostenida a pesar del desgaste físico: "Fue una cancha rápida y ellos tienen un buen ritmo futbolístico, pero nosotros siempre estuvimos en partido y tuvimos nuestras situaciones".
La materia pendiente: la paciencia en el ataque
Pese a la satisfacción por el rendimiento colectivo, Juárez no esquivó la autocrítica sobre la falta de "punch" ofensivo. El técnico diagnosticó con precisión qué le falta a la Crema para transformar el dominio en puntos: "En esa paciencia de llegar al ataque y poder resolver mejor, nos vamos a convertir en un equipo que concrete. A veces no se termina de resolver bien la jugada final".
Esa "paciencia resolutiva" es el próximo escalón evolutivo que busca el DT. Sin embargo, Juárez rescató la madurez del plantel para manejar los tiempos: "Cuando no podés ganar, no hay que perder. Eso era lo más importante después de lo que pasó el fin de semana pasado".
El cierre de una herida
La sombra de la derrota ante Güemes sobrevoló la conferencia, y Juárez la utilizó como punto de comparación para resaltar la evolución en Ezeiza. "Lo del partido anterior no fue lo que queríamos, nos fuimos con bronca porque no podíamos tener un rendimiento así, lejos de la presión y de la marca. Pero salimos rápido de esa situación y eso demuestra que un partido malo lo puede tener cualquiera", sentenció.
Con la mirada ya puesta en el Monumental, el técnico cerró con una declaración de principios: "Ahora tenemos dos partidos en casa y tenemos que salir a buscarlos sí o sí".
Atlético recuperó la memoria táctica; ahora, ante su gente, buscará recuperar el gol.