El mundo del básquet vive un día de luto, tras enterarse de la noticia del fallecimiento de Oscar Schmidt. El jugador brasileño es uno de los jugadores más destacados de la historia. En su extensa trayectoria se convirtió en el máximo anotador de los Juegos Olímpicos (1093) y el mundial, y se ganó su lugar en el Salón de la Fama en 2010.
El brasileño venía luchando contra el cáncer desde hacía varios años, pero el comunicado brindado por su familia explicó que este viernes sufrió una descompensación y, posteriormente, un paro cardiorrespiratorio. La Confederación del país publicó un emotivo reconocimiento, donde repasó la tarea de una figura que marcó un antes y un después. "Las leyendas no se despiden. Las leyendas se vuelven eternas. Oscar Schmidt para siempre. Ídolo eterno del baloncesto mundial y, principalmente, brasileño”.
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🙏 Día de luto en el baloncesto Mundial Ha fallecido a los 68 años el legendario Oscar Schmidt. Máximo anotador de la historia de los JJ.OO. y al que pudimos ver jugando en Valladolid entre 1993 y 1995 Descanse en paz pic.twitter.com/vCyxv67YoR
— Gigantes del Basket (@GIGANTESbasket) April 17, 2026
“Durante más de 15 años, Oscar enfrentó su batalla contra un tumor cerebral con valentía, dignidad y resiliencia, siendo un ejemplo de determinación, generosidad y amor por la vida. Reconocido por su brillante carrera en la cancha y su extraordinaria personalidad fuera de ella, Oscar deja un legado que trasciende el deporte e inspira a generaciones de atletas y admiradores en Brasil y en todo el mundo”, expresó el parte de su familia.
Su deuda máxima fue la NBA, a pesar de haber tenido la chance de alcanzar ese sueño con los New Jersey Nets, que lo eligieron en el sexto lugar del draft de 1984.Sus elecciones deportivas lo llevaron nuevamente a Brasil, donde defendió los colores de Flamengo y Corinthians, entre otros. Además de sus incontables títulos a nivel local y sudamericano, se consagró campeón intercontinental en 1979.
NUMEROS IMPLACABLES
Oscar pasó 11 temporadas en Italia, jugando para Caserta y Pavia, donde se convirtió en el primer jugador en superar la marca de los 10,000 puntos en el campeonato local. También tuvo una brillante etapa en España, con el Valladolid, antes de regresar a Brasil en 1995 para vestir las camisetas del Corinthians, Banco Bandeirantes, Mackenzie y Flamengo.
A lo largo de sus 29 años de carrera profesional, Oscar acumuló récords que parecían inalcanzables. Se retiró en 2003 como el máximo anotador de la historia del baloncesto, con 49,737 puntos, una marca que solo fue superada en 2024 por LeBron James. En los Juegos Olímpicos, sigue siendo el máximo anotador de todos los tiempos (1093 puntos en cinco ediciones), y ostenta el récord de más puntos en un solo partido olímpico: 55 contra España en 1988, en Seúl, Corea del Sur.
Un año antes de su retiro en 2003, Oscar aún tuvo la oportunidad de jugar un partido con su hijo, Felipe Schmidt, en el Flamengo, que entonces tenía 16 años. A pesar de todos sus logros, Oscar siempre consideró este su mayor éxito.
En 2013, la carrera de Oscar quedó inmortalizada al ser incluido en el Salón de la Fama del Baloncesto de Estados Unidos, patrocinado por Larry Bird, leyenda del baloncesto estadounidense y rival de Oscar en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, cuando formó parte del legendario Dream Team junto a figuras como Michael Jordan y Magic Johnson.