Franco Colapinto volvió a tener una jornada difícil en el Gran Premio de Austria calificando al Alpine como un auto “impredecible” para conducir.
Después de superar la Q1 en la undécima posición utilizando un juego extra de neumáticos nuevos, el argentino no encontró respuestas en la Q2.
Su primera vuelta rápida en el segundo segmento de la clasificación fue con neumáticos usados, ya que había empleado previamente ese juego nuevo, por lo que su tiempo de 1m08s171 lo dejó en la parte baja de los 16 participantes de la Q2.
Luego, cuando montó neumáticos blandos nuevos para su intento final, Colapinto no pudo controlar el Alpine A526 en la primera curva del circuito, se fue ligeramente ancho y perdió toda posibilidad de mejorar su registro.
Esto lo dejó en la décima sexta posición para iniciar la carrera del domingo, cinco puestos por detrás de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien quedó a las puertas de entrar en la Q3.
"Creo que fue un poco mejor", admitió Franco, al analizar su sábado en comparación con lo vivido el viernes, cuando se había quejado de un auto "desconectado".
"La FP3 volvió a ser complicada, no encontraba un buen balance. Hacia el final de la sesión el auto estaba mejor, en una mejor ventana, y después creo que la clasificación no estaba en una mala situación, pero a medida que fue avanzando la sesión no me sentía cómodo con un auto que sinceramente era bastante impredecible", agregó.
"En general tuve algunas dificultades este fin de semana, especialmente en las curvas de velocidad media. Y bueno, en la última vuelta no pude marcar un tiempo en la Q2, así que fue una lástima". señaló.
"Creo que normalmente el auto es bastante más fuerte en carrera, así que ojalá podamos avanzar. Pero sí, la Q2 no fue buena. Nos veíamos más fuertes en la Q1 y al comienzo de la Q2, pero no pudimos completar las últimas vueltas. Esperamos tener una buena largada y un buen día el domingo", concluyó. (Fuente: motorsport.com).