El fútbol suele tener estas vueltas del destino. La fortaleza que Iván Juárez construyó desde su llegada como director técnico de Atlético de Rafaela sufrió anoche su primer sismo devastador. Con la derrota 2 a 1 ante Güemes de Santiago del Estero por la 8ª fecha de la Primera Nacional, se cerró una de las rachas más imponentes de la historia reciente en el Estadio Monumental.
El fin de la "Fortaleza de Juárez"
Para encontrar la última caída de la Crema en su casa antes de esta anoche, había que remontarse a septiembre de 2024. Curiosamente, aquel ciclo comenzó con el debut del propio Juárez en el banco albiceleste, logrando un 1-0 ante Chaco For Ever. Desde aquel bautismo de fuego, el Monumental se transformó en un terreno inexpugnable.
El balance que quedó en el camino es contundente: 24 partidos invicto, con 18 victorias y 6 empates. En ese lapso, Atlético se hizo fuerte no solo en la segunda división, sino también durante su paso por el Federal A en 2025, donde la localía fue el pilar fundamental para el rápido retorno a la categoría actual.
Una noche donde el envión no alcanzó
El partido ante el "Gaucho" santiagueño tuvo dos caras marcadas. En el primer tiempo, Atlético pareció sentir el peso de la responsabilidad y se mostró inconexo. La visita aprovechó las dudas defensivas y se fue al descanso 1-0 arriba gracias al gol de Sánchez Sotelo a los 46’.
En el complemento, el ingreso de Martiniano Moreno (quien empató al minuto de juego) y de Marcos Fernández le dio otro aire al equipo. El envión anímico disimuló las falencias de la primera parte y la Crema tuvo chances claras para darlo vuelta, incluyendo una pelota que la defensa santiagueña sacó sobre la línea tras un remate de Leineker.
Sin embargo, cuando el dominio local era total y el invicto parecía ponerse a salvo una vez más, llegó el baldazo de agua fría. A los 37’, una pelota parada ejecutada por Benítez fue peinada en el primer palo y conectada por Franco Berges en el segundo para sellar el 2-1 definitivo.
Dar vuelta la página
La derrota duele por las formas, pero sobre todo por el fin de una estadística que generaba respeto en cada rival que pisaba Rafaela. El equipo de Juárez deberá ahora demostrar madurez para asimilar el golpe, corregir las desatenciones defensivas del primer tiempo y volver a convertir al Monumental en ese bastión que, hasta la noche de este domingo de pascuas, parecía invencible.