Sébastien Ogier, el piloto de Toyota Gazoo Racing perdió brevemente el liderato ante su compañero de equipo, Oliver Solberg, en la primera pasada matutina por Paredes, pero respondió con su estilo cuando las condiciones empeoraron durante un brutal recorrido vespertino.
Ogier recuperó el primer puesto inmediatamente después del servicio, amplió su ventaja con una magnífica conducción a través de un Amarante empapado de barro y luego añadió más tiempo a Paredes antes de superar sin problemas la torrencial superespecial de Lousada.
“Esta tarde, con estas condiciones, me alegro de que hayamos terminado porque fue muy exigente. No había nada de agarre en el barro, era cuestión de avanzar, pero tuvimos un buen día”, sintetizó Ogier.
La jornada había comenzado con Ogier liderando sobre Neuville por tan solo 3s7d, pero la lucha dio un vuelco varias veces debido a la lluvia que azotó el norte de Portugal.
El giro más inesperado de la mañana se produjo en el primer paso por Paredes, cuando Solberg, que había estado a 18s6d de Ogier al inicio de la etapa, dominó la combinación de lluvia, barro y agarre variable para ganar la especial y pasar del cuarto al primer lugar de la general.
Ogier admitió que no pudo contrarrestar el ritmo de Solberg en ese momento, pero su respuesta fue inmediata. Ganó la repetición de Felgueiras por solamente 1 décima sobre Pajari para recuperar el liderato, mientras que Solberg se quedó rezagado tras perder 4s5d.
La situación se complicó para Solberg en Cabeceiras de Basto 2, cuando su neumático delantero derecho se salió de la llanta, lo que le hizo caer del segundo al quinto puesto en la general.
Tras este incidente, Neuville ascendió al segundo lugar, mientras que Pajari volvió al tercer puesto. Amarante Amarante 2 se convirtió en el parcial decisivo del día. En condiciones extremadamente resbaladizas, Ogier fue 11s2d más rápido que nadie y aumentó su diferencia sobre Neuville a 16s antes de sumar otros 5s9d a su margen en los dos últimos tramos.
Neuville terminó segundo el sábado con Hyundai, 3s9d por delante de Pajari, tras una labor muy consistente en condiciones difíciles. El piloto belga presionó con fuerza durante toda la tarde, pero admitió que poco más podía hacer cuando Ogier se distanció.