Por Redacción
La iniciativa les llenó el local de estudiantes, y con la promo han entregado 40 docenas de facturas por día. Cada jornada se forma una fila de nenes y adolescentes que llegan con el cuaderno o la carpeta en mano. Gabriel Fernández, dueño de la panadería, contó a Clarín "vienen al mediodía y a la tarde. Se llena, se amontonan, hacen cola. Y el alboroto que hacen es divino".
"Si vieras las caras de felicidad de los chicos. Es impagable", agregó.
En el Facebook de la panadería, se suben a diario las fotos de los estudiantes premiados. "¡Los felicito por el 10!" y "seguimos premiando el estudio”, escribió Gabriel acompañando las imágenes.
UN 10 POR LAS FACTURAS
"Hay un chiquito de 12 años, que es bajito. No le da ni cinco de bolilla al estudio. Va a la escuela porque lo mandan. Pero fue uno de los primeros que vino con el 10, en matemáticas. Les tapó la boca a todos. No te imaginás la alegría que tiene. De esta manera, le mostró a toda la clase que él puede", agregó el dueño del local.

¿COMO SURGIO LA IDEA?
Sobre cómo surgió la idea, el hombre de 61 años contó "la idea no es mía, es copiada, 'robada' a un heladero que en el final de esta temporada se le ocurrió premiar a los chicos. Lo vi en un noticiero de televisión y me pareció muy piola".
Cuando quiso ponerlo en práctica, lo consultó con su esposa, Patricia Reinoso, con quien maneja el negocio. "Lo estuvimos pensando mucho y sacando cuentas, porque hay que hacerle frente y no es fácil. Es un gasto importante", explicó Gabriel Fernández.
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