Por REDACCION
Por José Luis Pettinatti. - Todos somos conscientes que estamos atravesando una crisis en el área económica bastante fuerte. A quien no tiene recursos para vivir le cuesta conseguirlo, a quien lo tiene le cuesta mantenerlo, y están aquellos que tienen reservas suficientes y pueden soportar sin problemas, incluso beneficiándose más durante la crisis, dure el tiempo que dure.
¿A qué relacionamos la actual crisis? Algunos a la inexperiencia de los que gobiernan, otros a una herencia recibida que nos deja esta consecuencia, otros a la situación general del mundo, otros a que tenemos más gastos que ingresos a nivel país, otros a que el actual sistema capitalista ya llegó a su fin, otros a la corrupción en todos los niveles, otros a todos estos factores juntos, y hay varias opiniones más.
Nos pesa mucho esta crisis económica porque afecta a nuestros proyectos, a nuestra forma de vida. Además sacude fuertemente los cimientos donde muchos tenemos apoyada nuestra vida.
A todos nos pasa que cuando estamos bien económicamente nos cuesta más ver las cosas que no andan bien. Pero en esta crisis las comenzamos a ver. Algunos ejemplos. Vemos lo que tarda la Justicia en actuar, porque ahora yo necesito que me defiendan y protejan. Sé lo que cuesta comprar los alimentos porque a mí me está costando cada vez más comprarlos. Sé lo importante que es la escucha porque yo estoy pidiendo socorro.
Comenzamos a ver que no hay candidatos que ofrezcan otra alternativa mejor en las próximas elecciones, porque ahora necesito un gobierno que se acuerde de mí. En esta crisis estamos aprendiendo mucho, hay quienes ya comenzaron a mirar el cielo y a dialogar con Dios. Descubrimos que a esa realidad no la teníamos tan en cuenta. Pero no la descubrimos porque tocamos fondo…
Casi nunca se toca fondo, porque siempre podemos caer más, siempre podemos perder más de lo que perdí hasta hoy. Siempre podemos sufrir más de lo que estoy sufriendo hoy. Siempre podrán dañarme más de lo que me dañaron hasta hoy. Pero mirar al cielo es ver que tampoco podemos decir hasta aquí llegue, ya no puedo superarme ni subir más. Estoy en lo más alto que puedo. No es así. …El cielo me dice, todavía tenés mucho por lograr. Si venís haciendo el bien, apenas comienzas a elevarte. Pero podés subir mucho más y más veloz, si te desprendes de las cosas materiales. Creo que la gran enseñanza que nos está dejando esta crisis es que hace rato que Dios está esperando que levantemos la cabeza y comencemos a ver que hay otra realidad: “el cielo” hacia allá vamos todos…
Está alto, pero es maravilloso comenzar a subir. Para los que ya lo saben es bueno recordar que Jesús dijo “Yo soy el camino". ¿Nos alcanzará esta crisis para descubrir que ese camino es el más sólido y que el cielo está a un paso de nosotros?
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.