Por Amado Raspo
Lo que antecede es el título de una excelente obra de Irving Stone. Para quien quiera leerla dirigirse a la Biblioteca Sarmiento del Centro de Empleados de Comercio.
Siempre me gustó leer y conocer sobre la vida y obras de los genios, y Miguel Ángel fue uno de ellos. Acostumbraba escribir su apellido como ¡Buonarroti!
Tuve la suerte de conocer tres de sus principales obras: a) El "Dante" en Florencia. b) En Roma, "La Pietà" (La Piedad) y "el Moisés", y c) además "la Capilla Sixtina" en el Vaticano.
Todavía me dura la emoción de haber podido asentar mis ojos sobre dichas obras.
Fue escultor, pintor, arquitecto, pero a él le gustaba que lo consideren "escultor" que pienso es una de las artes más difíciles.
Mi memoria me lleva también a recordar a mi profesor de Dibujo, en el Colegio Nacional de Rafaela, que era un enamorado del Renacimiento, al que perteneció Miguel Ángel.
¡Lo que hubiera disfrutado mi profesor, si hubiera podido ver dichas obras!
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