Por REDACCION
ALBA LUZ CRAVERO
Su fallecimiento
La repentina partida de Alba Luz Cravero, ocurrida el pasado 24, llenó de congoja a sus numerosas relaciones.
La extinta, que gozaba de gran estima por su especial forma de relacionarse, sus rasgos de buena persona y afabilidad en el trato, entre la población de Cañada Rosquín, donde residía, era oriunda de nuestra ciudad y en esta, había desarrollado numerosas actividades, en las que sobresalía por su especial dedicación.
Era docente y se había desempeñado en un medio escrito de nuestra ciudad, a la que está ligada por lazos familiares.
Hace poco tiempo se había acogido a la jubilación del cargo de Secretaria del Juzgado Comunal de Cañada Rosquín, función que cumplió durante 15 años.
Debemos destacar que por el lapso de dos décadas fue compañera de un colaborador de este Diario.
Sus restos fueron sepultados en el cementerio de la localidad en la que residía.
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