Por REDACCION
Con motivo del fallecimiento de quien fuera su 5° obispo diocesano y actual arzobispo de Mendoza, Carlos Franzini, la diócesis de Rafaela se unió en oración a esa Iglesia hermana.
En este contexto, el obispo diocesano Luis Fernández presidió anoche una misa en la Catedral San Rafael concelebrada por el obispo de la diócesis de San Francisco Sergio Buenanueva, una veintena de sacerdotes diocesanos, diáconos permanentes y seminaristas, víspera de la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe. También estuvieron presentes el intendente Luis Castellano, algunos funcionarios y feligreses, en una celebración que no fue muy concurrida.
"Soy mendocino de origen, fui obispo auxiliar de Mendoza y me tocó recibir a Carlos Franzini cuando asumió como arzobispo; durante algunos meses fui obispo auxiliar de él", expresó Buenanueva en el inicio del sermón.
Y agregó: "El sábado pude participar de la misa de exequias de Carlos en la Catedral de Mendoza y no podía faltar. La celebración fue muy intensa, signo y expresión de la fe que celebra la pascua de Cristo en la muerte de un hermano, que es además pastor. Amor dolido, mucho cariño de la gente, me imagino también como ustedes; cariño querido, fe y esperanza probadas. Sabemos bien que estas vivencias tienen que ser vividas a fondo para poder saborear en ese amor dolido, en ese cariño herido, la presencia del Señor. También nosotros expresamos estos sentimientos y vivencias".
"Desde que supimos de la dolencia de Carlos -continuó el prelado mendocino-, somos como aquellos hombres que fueron llevando un amigo enfermo, un paralítico, abrieron el techo y pusieron al amigo enfermo delante del Señor. Hemos tenido esa audacia que brota del amor y de la confianza en el poder que actúa en el Señor".
En otro momento, recordó que "cuando terminó el encuentro nacional de sacerdotes en (Cura) Brochero, que le debe tanto a Franzini, quiso participar pero no podía; pasé una tarde en la casa donde murió el cura rezando por Carlos... El Señor nos escuchó, Brochero ha rezado también por nuestro amigo Carlos, la Purísima lo vino a buscar el 8 de diciembre, en su fiesta, y lo encontró, como ya lo saben, con el rosario en las manos; así murió Franzini".
Buenanueva señaló que "quiso ahorrarle el Señor el sufrimiento que se preveía, es probable. La delicadeza de Dios tiene mil caminos, siempre muy creativos para acariciar nuestras luchas, dolores, penas. Y no es extraño que estas intervenciones tengan el sello de aquella mujer María que intercedió en Caná y estuvo al pie de la cruz. Sin embargo, no nos podemos quedar sólo en esto, pero necesitamos ir más adentro, no sólo ahorrarle sufrimiento, hay algo más, la fe en Cristo nos permite intuir y hasta formular un poco ese algo más en la muerte de nuestro hermano, amigo, pastor".
ADMINISTRADOR
APOSTOLICO
El encargado de negocios de la Nunciatura Apostólica, monseñor Vincenzo Turturro, informó que, a raíz del prematuro fallecimiento del arzobispo de Mendoza, monseñor Carlos María Franzini, el Santo Padre nombró administrador apostólico “sede vacante” de la arquidiócesis de Mendoza a monseñor Dante Gustavo Braida, obispo auxiliar de Mendoza, según difundió ayer AICA.
En la ceremonia del sábado último en la catedral mendocina, Braida manifestó que la muerte de monseñor Franzini los tomó por sorpresa en medio de su tratamiento médico, y destacó su servicio a la Iglesia. “Se quedó dormido en el Señor con el rosario en la mano”, precisó y lo recordó como un hombre de oración, meditación y “mucho silencio”.
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