Por Hugo Borgna
Tiempo atrás, bastante; recibo a una pareja, médico él y ama de casa ella; de no más de treinta y cinco años; ambos santiagueños que visitaban nuestra ciudad, porque habían adquirido un automóvil nuevo, y entregaban el usado como parte del precio pactado.
Hechos y firmados todos los papeles, antes de retirarse, le digo a él: "Dr. Ud. perdonará pero yo tengo una norma para con todos los santiagueños que pasan por mi oficina".
.-¿Cuál es la pregunta? Una pregunta que es la siguiente: "Ud. como santiagueño, que toca, la guitarra o el bombo?"
Me miró con cierta sorpresa y sonrisa y me contestó con orgullo: "Como santiagueño que soy, toco la guitarra, el bombo y soy cantor".- Continué con la charla y le sigo preguntando: "¿Lo hace en forma profesional, en algún conjunto o en forma individual?".
"No señor, yo toco y canto en fiestas con los amigos, bastante seguido, porque así como tiene Ud. una pregunta, yo tengo una "conclusión"; ¡Quien no tiene amigos es un pobre diablo!
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.