Por REDACCION
BUENOS AIRES, 18 (Especial de NA, por Leonardo
Coscia). - Los avances tecnológicos y en los tratamientos podrían
hacer que el cáncer "deje de ser una enfermedad terminal y
convertirse en una patología crónica", según lo vaticinó Kita
Sallabanda, neurocirujano del Instituto Madrileño
de Oncología (IMO).
Sallabanda destacó que "gracias a la tomoterapia y
radiocirugía robotizada con el sistema Cyberknife es factible
aumentar el control local tumoral, aumentado un 50% la esperanza
de vida de los pacientes".
"Hace diez años una persona con metástasis cerebral estaba
condenada a muerte. Tenía una esperanza de vida de no más de 3
meses. Hoy es posible que viva 2 años y en breve serán muchos más.
El cáncer puede dejar de ser una enfermedad terminal y convertirse
en una crónica", sentenció el neurocirujano, quien fue invitado
por Delec Científica Argentina S.A. al Congreso de Neurocirugía
que se llevó a cabo del 9 al 13 de noviembre en el Hotel Hilton.
Si bien millones de personas en todo el mundo padecen el
cáncer, muy pocas saben sobre los beneficios de la tomoterapia y
radiocirugía robotizada con los sistemas Tomotherapy y Cyberknife;
dos técnicas con las que hoy se puede aumentar considerablemente
el control local de esta enfermedad, aumentado un 50% la esperanza
de vida y mejorando la supervivencia de los pacientes.
"Los avances tecnológicos nos han permitido dar un paso
gigante, consiguiendo mayor precisión y eficacia terapéutica,
incluso para casos clínicos muy complejos con más de dos o tres
tumores en distintas partes del cuerpo", señaló.
El especialista destacó que "además de una mejor relación de
costo y beneficio, minimizamos o eliminamos los posibles efectos
secundarios con lo que logramos que los enfermos se puedan
reincorporar a sus actividades normales, incluso laborales, casi
de forma inmediata".
Sallabanda es uno de los principales autores de "Radiocirugía,
fundamentos, avances tecnológicos, indicaciones y resultados",
único libro de radiocirugía en español.
Actualmente existen en el mundo más de 10.200 aceleradores
lineales convencionales -dispositivo que se usa para dar
radioterapia a enfermos con cáncer- y sólo 300 equipos de
tomoterapia.
Si bien aún no han desembarcado en la Argentina,
países cercanos como México, El Salvador y Puerto Rico ya cuentan
con él gracias a DeLeC Científica Argentina, mientras que en
Chile, el primer equipo está en proceso de instalación.
A diferencia de los sistemas convencionales, la tomoterapia es
una novedosa técnica guiada por imagen que permite ajustar la
radiación a la forma del tumor, gracias a la combinación en un
mismo equipo de un tomógrafo y un acelerador lineal que gira en
forma de espiral, 360 grados alrededor del paciente.
Esto posibilita escalar la dosis de radiación y minimizar la
toxicidad sobre los órganos próximos al tumor, lo que hace que la
tomoterapia sea uno de los referentes de calidad en la lucha
contra el cáncer.
La tomoterapia se distingue de los aceleradores lineales
convencionales ya que todas las patologías pueden ser tratadas de
igual forma, no se necesita de accesorios adicionales para llevar
a cabo el tratamiento, es un sistema fácil de operar, totalmente
integrado, amigable con el usuario, donde las dosis de radiación
se ajustan al tamaño y volumen del tumor, se puede irradiar en
regiones extensas y en varias lesiones al mismo tiempo.
Es un método indicado para aplicar en tumores próximos a
órganos vitales, agresivos y en aquellos re-irradiados con otros
sistemas: en cabeza, cuello, pulmón, hígado, pierna y médula.
Para los pacientes con tumores cancerígenos localizados en
partes delicadas, como son los cerebrales, pulmonares, hepáticos,
vertebrales, cercanos a la médula espinal y próstata, existe el
sistema de radiocirugía robotizada Cyberknife, una alternativa no
invasiva con la que se pueden obtener excelentes resultados.
"Gracias a la radiocirugía robotizada logramos el control local
de las metástasis cerebrales en más del 90% de los pacientes que
sufren este tipo de lesiones", explicó Sallabanda.
Se trata de un acelerador lineal muy ligero y compacto, montado
en un brazo robótico y controlado de forma computarizada,
integrando a unos sistemas de captación de imágenes y del
movimiento de los órganos y del tumor.
Esta tecnología dota a Cyberknife, -equipo comercializado
exclusivamente por DeLeC en Argentina, Uruguay, Paraguay y
Bolivia- de una gran capacidad para moverse alrededor del paciente
en prácticamente cualquier dirección y de sincronizar
sus desplazamientos con los movimientos del tumor y de los órganos
internos, como es la respiración, manteniendo una precisión
submilimétrica sobre la zona a radiar.
A diferencia de la radiocirugía convencional, no requiere un
sistema invasivo para inmovilizar al paciente, pueden realizarse
hasta cinco sesiones, permitiendo aplicarlas en cualquier parte
del cuerpo.
"Una paciente con metástasis de médula llegó al consultorio por
la mañana a hacerse una sesión de radiocirugía y a la tarde se
volvió a su casa manejando la moto con la que había arribado",
contó Sallabanda, asombrado por los avances y convencido de que
"este recién es el comienzo".
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.